COLUMBUS, OHIO. Los Ohio State Buckeyes enfrentan uno de los momentos más complicados de su temporada después de descender hasta la undécima posición del ranking AP. La organización llega a la primera clasificación del College Football Playoff con récord de seis victorias y dos derrotas, mientras continúa pendiente de la recuperación de su quarterback titular Julian Sayin.
La ausencia de Sayin representa una preocupación importante para Ohio State. El mariscal de campo no participó en el enfrentamiento del sábado contra USC, donde los Buckeyes sufrieron una derrota 30-18 que terminó provocando su caída de nueve posiciones en la clasificación nacional.
Luke Fahey asumió la responsabilidad de dirigir la ofensiva durante ese compromiso. El quarterback completó 21 de 38 pases para 260 yardas y un touchdown, mientras Bo Jackson contribuyó con 121 yardas terrestres. Sin embargo, Ohio State no consiguió superar a una ofensiva de USC que aprovechó sus oportunidades.
El principal interrogante es cómo evaluará el comité la derrota considerando la ausencia de Sayin. Ohio State cuenta con victorias importantes frente a Indiana e Iowa, resultados que podrían ayudarlo a mantenerse entre los candidatos a los doce puestos disponibles para la postemporada.
El próximo compromiso será el sábado 7 de noviembre frente a Oregon. Una nueva derrota podría complicar considerablemente las aspiraciones de los Buckeyes, mientras una victoria les permitiría recuperar confianza y fortalecer su candidatura.

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