Category: MLB

  • Águilas Cibaeñas anuncian contratación de Triston McKenzie

    Águilas Cibaeñas anuncian contratación de Triston McKenzie

    SANTIAGO.- El departamento de Operaciones de Béisbol de las Águilas Cibaeñas anunció este lunes la contratación de los lanzadores Triston McKenzie, derecho estadounidense, y Oscar Rayo, zurdo nicaragüense, con el objetivo de fortalecer su cuerpo de pitcheo de cara a la temporada 2025-2026 de la Liga Dominicana de Béisbol.

    McKenzie, de 28 años, cuenta con seis temporadas en Grandes Ligas, debutando en 2020 con los Guardianes de Cleveland. Conocido por su estatura de seis pies y cinco pulgadas, posee un repertorio variado que incluye recta de 94 millas por hora, slider de 88 y curva de 84.

    Su mejor campaña fue en 2022, cuando registró marca de 11-11 con efectividad de 2.96 en 191.1 entradas (30 aperturas). Ese año ponchó a 190 bateadores, incluyendo un partido de 14 abanicados contra los Medias Blancas de Chicago, a quienes también había recetado ocho ponches consecutivos en un enfrentamiento previo.

    En su paso por MLB acumula 80 aperturas, con 462 ponches en 442 entradas lanzadas, récord de 21-29 y efectividad de 4.07.

    El gerente general de las Águilas, Gian Guzmán, expresó:

    “Triston es un lanzador con probada capacidad para dominar a nivel de Grandes Ligas. Su habilidad para ponchar y su experiencia serán activos muy importantes, ya sea en nuestra rotación o en el bullpen.”

    Las Águilas también suman al joven prospecto Oscar Rayo, lanzador zurdo de 23 años, quien ha mostrado gran control y progreso constante en las ligas menores de los Reales de Kansas City. Su más reciente participación fue con la filial Doble-A Northwest Arkansas Naturals.

    Rayo, oriundo de Managua, mide seis pies y una pulgada y pesa 180 libras. Se destacó en Clase A Fuerte en 2024 con efectividad de 2.13 y WHIP de 1.05 en 84.2 entradas lanzadas. En cinco temporadas en ligas menores ha trabajado 308.1 episodios, con récord de 16-7, efectividad de 2.95 y 286 ponches, para un promedio de 8.3 por cada nueve entradas.

    Guzmán valoró su llegada diciendo:

    “Estamos muy emocionados con la llegada de Oscar. Su rendimiento en ligas menores, especialmente su comando, su cambio de velocidad y la efectividad de sus picheos secundarios, nos ayudarán bastante.”

    Con las contrataciones de McKenzie y Rayo, las Águilas refuerzan aún más su staff de lanzadores, que ya cuenta con los importados Devin Smeltzer y Nick Burdi.

    Fuente: Águilas Cibaeñas

  • Judge se viste de héroe y mantiene a Yankees con vida en remontada ante Blue Jays

    Judge se viste de héroe y mantiene a Yankees con vida en remontada ante Blue Jays

    NUEVA YORK — Los Yankees pasaron los primeros episodios del Juego 3 de la Serie Divisional de la Liga Americana la noche del martes con la mirada puesta en el invierno: abajo por cinco carreras, el público impaciente, y otra decepción en octubre parecía tomar forma en tiempo real. Pero Aaron Judge cambió todo eso.

    Frente al relevista Louis Varland en el cuarto inning, el capitán de los Yankees tuvo su momento emblemático en playoffs, girando sobre una recta adentro para disparar un elevado imponente que pegó en el poste de foul del jardín izquierdo. Fue un jonrón de tres carreras que empató el juego, borrando lo que había parecido una desventaja insalvable.

    Una entrada más tarde, Jazz Chisholm Jr. conectó un cuadrangular en solitario que puso a vibrar de nuevo al Yankee Stadium, mientras el equipo local remontaba para una sorprendente victoria 9-6 sobre los Azulejos. Con la temporada en juego, los Yankees no sólo evitaron la eliminación: quizás se apoderaron del impulso de la serie.

    “Cuando la pelota está en el aire, hay como un silencio. Hay mucha incertidumbre”, relató Judge. “Pero justo cuando golpea el poste, estoy mirando directamente a mis compañeros de equipo, todos esos muchachos que han estado batallando conmigo todo el año, luchando por este momento”.

    El panorama era sombrío al inicio. El zurdo Carlos Rodón fue castigado con seis carreras, incluyendo el tercer bambinazo de la serie por parte del dominicano Vladimir Guerrero Jr. Toronto corrió con libertad en las bases durante un tercer inning de cuatro anotaciones que parecía sentenciar el partido, coronado por una barrida de cabeza de Davis Schneider en el plato tras un tiro retrasado de Chisholm.

    Ernie Clement añadió un sencillo impulsor y el venezolano Anthony Santander disparó un batazo de dos carreras, mientras el carrusel ofensivo seguía girando –una imagen familiar en esta SDLA, en la que Nueva York había sido superado 23–8 en las dos primeras derrotas en suelo canadiense.

    Los equipos tenían un historial de 0-38 en la postemporada cuando estaban abajo por cinco carreras o más y al borde de ser barridos en una serie de varios juegos. Entonces, ¿cuál era el ambiente en el dugout?

    “Creo que algunos muchachos estaban molestos, hombre”, dijo el antesalista Ryan McMahon. “Creo que eso nos dio una sacudida y nos ayudó a enfocarnos”.

    Pero los Yankees no se rindieron: fueron descontando. Judge conectó un doble impulsor y Giancarlo Stanton añadió un elevado de sacrificio en el tercer inning que recortó la diferencia a la mitad. Cuando Judge volvió al plato en el cuarto, escoltado por los cánticos de “¡M-V-P!” desde las gradas, el momento no podía ser más claro.

    A diferencia del Juego 1 en el Rogers Centre, cuando se ponchó con las bases llenas y sin outs, esta vez respondió. Tras un elevado que dejó caer el antesalista Addison Barger y una base por bolas negociada por Trent Grisham, Varland le lanzó una recta de 99.7 mph alta y pegada en cuenta de 0-2 –un pitcheo que difícilmente esperaba que se convirtiera en jonrón.

    “Hizo que un lanzamiento realmente bueno se viera muy mal”, dijo Varland.

    Intentando guiar la trayectoria de la bola para que se mantuviera en terreno bueno, Judge se inclinó mientras la observaba curvarse en el aire –suspendida como si el tiempo se detuviera– hasta que golpeó el poste de foul. El Yankee Stadium estalló mientras Judge recorría las bases, envuelto en una mezcla de júbilo y alivio por parte del público.

    “Supongo que un par de fantasmas allá en el Monument Park ayudaron a que esa pelota se mantuviera dentro de lo bueno”, externó Judge.

    Judge ha estado repartiendo imparables ante Medias Rojas y Azulejos (ya suma 11 hits, la mayor cantidad en una sola postemporada de su carrera), y su primer cuadrangular de estos playoffs no pudo llegar en mejor momento.

    El batazo vino ante un pitcheo que estaba a 1.2 pies adentro del centro de la zona de strike, marcando la primera vez desde que existe el rastreo de lanzamientos en 2008 –ya sea temporada regular o postemporada– que un bateador conecta jonrón ante una recta de más de 99 mph tan adentro. También fue el primer cuadrangular de Judge esta temporada ante un pitcheo fuera de la zona.

    “Me gritan por hacerle swing a lanzamientos fuera de la zona, pero ahora me elogian por eso”, dijo Judge. “Esto es un juego. No me importa lo que digan los números ni dónde estaba el pitcheo. Yo sólo subo ahí a tratar de hacer un buen swing a un buen lanzamiento. A mí me pareció bueno”.

    Al llegar al plato, Judge se tocó el casco, saltó para chocar antebrazos con Grisham y luego desapareció en una tormenta de palmadas y choques de manos en el dugout, antes de señalar a una cámara de televisión al fondo.

    Ovacionado por los aficionados del jardín derecho al tomar su posición en la parte alta del quinto inning, Judge les dio otra razón para celebrar casi de inmediato, al realizar una atrapada lanzándose ante un batazo en línea de Santander.

    “Una actuación digna de uno de los mejores jugadores del béisbol”, elogió Boone.

    Ben Rice añadió un elevado de sacrificio en el sexto para respaldar al bullpen, que trabajó 6.2 entradas en relevo de Rodón para forzar un Juego 4 de la SDLA, el cual se disputará la noche del miércoles en el Bronx.

    Su recompensa: otra oportunidad de mantenerse con vida la noche del miércoles en el Bronx, una chance más de hacer que el invierno espere.

    “Esta noche fue especial, pero todavía queda trabajo por hacer”, manifestó Judge. “Ojalá tengamos más momentos geniales como este en lo que resta de la postemporada”.

    Fuente: MLB

  • Mariners vencen a Tigers para tomar ventaja en la Serie Divisional

    Mariners vencen a Tigers para tomar ventaja en la Serie Divisional

    DETROIT — Poco a poco, el martes por la noche Logan Gilbert invocó a su alter ego, el apodo que acompaña al imponente lanzador derecho de los Marineros cuando lanza como un hombre enloquecido.

    El apodo es “Walter”, y es tanto un estado mental como una persona: un lanzador tan gentil fuera del montículo, pero que asesina con ponches cuando está en él. “Walter” no había salido completamente de su caparazón al inicio del Juego 3 de la Serie Divisional de la Liga Americana en el Comerica Park. Pero ya estaba en plena forma cuando Seattle tomó una ventaja contundente rumbo a una victoria 8-4 sobre Detroit.

    Contra un equipo conocido por ser “aguerrido”, Gilbert cambió el guion en el estadio local de Detroit. Dominó desde el principio, lanzando su splitter que hacía que los Tigres hicieran swings erráticos uno tras otro, logrando siete ponches en total y permitiendo solo una carrera.

    “Desde el punto de vista del plan de juego, intentaba ser agresivo”, dijo Gilbert en una entrevista en el campo después del partido con Tom Verducci. “No conseguí muchos strikes en el primer lanzamiento, pero la slider se sintió bien y estuve bastante en la zona. Solo trataba de hacer que pusieran la bola en juego y dejar que las cosas pasaran”.

    Sumado a un gran respaldo ofensivo que explotó en grande, los Marineros están ahora a solo una victoria de su cuarta Serie de Campeonato de la Liga Americana en la historia de la franquicia y la primera desde 2001. Y, como se ha documentado ampliamente, son el único equipo de MLB que nunca ha jugado en la Serie Mundial.

    “Es bastante genial”, le dijo Gilbert a Verducci. “Es increíble escuchar eso y estar en esta posición. Pero al mismo tiempo, todavía falta mucho. Nueve entradas es mucho tiempo. Me encanta el impulso que tenemos. Ojalá podamos ganarlo en cuatro. Me encantaría ganarlo en Seattle, pero no quiero arriesgar nada”.

    Conectaron el batazo largo, con jonrones del venezolano Eugenio Suárez, J.P. Crawford y Cal Raleigh. También jugaron a la pelota pequeña, destacando una jugada muy inteligente del dominicano Víctor Robles, quien anotó desde tercera tras un error en tiro que superó al receptor Dillon Dingler. En realidad, todo les funcionó al bate, lo suficiente como para desgastar al abridor de los Tigres, Jack Flaherty, antes de que terminara la cuarta entrada.

    Y los Marineros necesitarán mantener ese impulso mientras buscan cerrar esta Serie Divisional de la Liga Americana en el Juego 4 del miércoles, con el derecho Bryce Miller en la lomita, quien ha tenido altibajos esta temporada, mayormente relacionados con espolones óseos en el codo de lanzar.

    En todas las series de postemporada al mejor de cinco que han estado empatadas 1-1, el ganador del Juego 3 ha ganado la serie en 47 de 66 ocasiones (71.2%). En las Series Divisionales con el formato actual 2-2-1, los equipos que juegan el Juego 4 como visitantes con ventaja 2-1 han avanzado en 23 de 34 ocasiones (67.7%), cerrando la serie en el Juego 4 en 19 de esos casos.

    Fuente: MLB

  • Brown y Espada regresarán como gerente general y manager de los Astros en el 2026

    Brown y Espada regresarán como gerente general y manager de los Astros en el 2026

    HOUSTON – El gerente general de los Astros, Dana Brown, y el manager, el boricua Joe Espada, regresarán a sus roles con el club para el 2026, le dijo una fuente a MLB.com el martes, poniendo fin a cualquier especulación sobre sus futuros. El equipo aún no ha confirmado la noticia.

    Brown completó recientemente su tercera temporada al mando de los Astros, y Espada terminó su segunda como manager después de pasar los seis años anteriores como coach de banca de Houston. El martes pasado, en la conferencia de prensa de fin de temporada del equipo, Brown dijo que esperaba continuar en el puesto en el futuro, mientras decía que Espada estaba bajo contrato.

    Aun así, persistía cierta especulación sobre el futuro de ambos, a pesar de que ya tenían contratos para el 2026, agregó la fuente. Esto le da a los Astros algo de estabilidad de cara a una temporada importante, después de la primera campaña de Houston sin llegar a los playoffs desde el 2016.

    Brown asumió como gerente general de los Astros en enero del 2023 —dos meses después de que Houston ganara la Serie Mundial del 2022— y ascendió a Espada de coach de banca a manager 10 meses después. Los Astros perdieron la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2023 en siete juegos contra los Rangers bajo el mando de Dusty Baker, y el año pasado fueron barridos en la Serie del Comodín de la L.A. por los Tigres en el primer año de Espada como timonel. Espada tiene marca de 175-148 en sus dos temporadas y ganó el título de la División Oeste de la L.A. en el 2024.

    Esta temporada, Houston tuvo marca de 87-75 y empató con Detroit por el último puesto del Comodín, pero los Tigres avanzaron porque ganaron la serie particular sobre los Astros, 4-2. Houston tenía una ventaja de siete juegos en la cima del Oeste de la L.A. el 6 de julio, pero una avalancha de lesiones resultó ser demasiado para que el club la superara en los últimos dos meses de la temporada.

    Este invierno debería ser fascinante para los Astros, que tienen un agente libre clave en el abridor dominicano Framber Valdez. Brown dijo que al club le gustaría traer de vuelta al receptor suplente boricua Víctor Caratini, quien será agente libre, pero Houston tendrá que añadir algo de profundidad en el pitcheo abridor y abordar una abundancia de jugadores de posición. Brown dijo que los Astros estarán en el mercado para buscar un brazo vía cambio.

    “Va a ser una temporada muerta divertida para nosotros, tratando de resolver todo esto y de poner el mejor equipo en el terreno”, dijo Espada. “Estoy ansioso por ello”.

    Espada reveló la semana pasada que planea cenar con el tercera base boricua Carlos Correa en los próximos días para hablar sobre la pretemporada y cómo el equipo debería proceder en cuanto al personal en este receso de temporada Correa fue cambiado de regreso a los Astros desde los Mellizos en julio e inmediatamente retomó su rol como líder del equipo.

    “Personalmente, me gusta empoderar a algunos de nuestros líderes para que tengan voz y voto en cómo vamos a abordar los aspectos de nuestro juego que necesitamos abordar, así que Carlos estará en el medio de esas conversaciones”, culminó Espada.

    Fuente: MLB

  • Dodgers colocan serie 2-0 e irán a Los Ángeles a buscar el pase a la Serie de Campeonato

    Dodgers colocan serie 2-0 e irán a Los Ángeles a buscar el pase a la Serie de Campeonato

    FILADELFIA — A veces, los outs más difíciles de conseguir son los tres últimos.

    Los Filis amenazaban con darle la vuelta al marcador, acercándose a una carrera en la parte baja del noveno inning. Con la carrera del empate en segunda base y sin outs, el cuadro interior de los Dodgers sintió que no podía seguir su plan de juego habitual.

    Entonces habló el capitán del infield. Mookie Betts tomó el mando, por así decirlo, y ayudó a su equipo a salir de una situación delicada.

    Después de la victoria de los Dodgers 4-3 sobre los Filis la noche del lunes, la conversación principal no giraba en torno a la ventaja de dos juegos en la Serie Divisional de la Liga Nacional ni a otra dominante actuación de un casi intocable Blake Snell. En el clubhouse, todos hablaban de la caótica parte baja del noveno inning, en la que ejecutaron una jugada de carrusel (una estrategia defensiva en el béisbol diseñada para defender ante un toque de sacrificio) a la perfección para cambiar el rumbo del episodio.

    “Es una jugada de béisbol realmente inteligente”, dijo el antesalista Max Muncy. “Y que él viniera directamente a hablar conmigo sobre hacerla demuestra su intuición para el juego. Es incomparable. No importa en qué posición lo pongas, siempre sabe lo que está pasando”.

    Los Dodgers estaban a tres outs de llevarse dos juegos en el hostil Citizens Bank Park. Con ventaja de tres carreras, el mánager Dave Roberts llamó a Blake Treinen, quien había tenido dificultades durante la temporada regular, pero venía de dos presentaciones en blanco en la Serie de Comodines de la Liga Nacional.

    Sin embargo, Treinen permitió tres hits consecutivos, el último un doble de dos carreras de Nick Castellanos que acercó a los Filis a una rayita. El estadio, que había estado tranquilo la mayor parte de la noche, se encendió de repente. Mientras Roberts subía al montículo para retirar a Treinen y traer al zurdo Alex Vesia, el cuadro interior planeaba cómo manejar la situación.

    Los Dodgers decidieron ejecutar una jugada de rueda, una práctica que rara vez ensayan, ya que los lanzadores –salvo Shohei Ohtani– ya no batean a diario en la Liga Nacional. Habían hecho una jugada similar en agosto contra los Angelinos, pero antes de eso, no la usaban desde los entrenamientos primaverales.

    “Es algo que aprendimos. Le doy crédito a Miggy Rojas”, dijo Betts. “Lo hicimos antes en el año, en Anaheim. Recuerdo que le pregunté: ‘¿Cuándo es buen momento para hacerla?’ y me dijo: ‘En una situación de vida o muerte’”.

    Con Vesia en la lomita, Bryson Stott se cuadró para tocar. Hizo contacto en el segundo lanzamiento, y la jugada salió perfecta: Muncy corrió por la línea de tercera para fildear la pelota, mientras Betts se lanzaba hacia la base para adelantarse a Castellanos.

    Muncy tiró a tercera, Betts aplicó el toque y Castellanos fue puesto out.

    “Mookie hizo un gran trabajo ocultando la jugada de rueda”, dijo el piloto de los Filis, Rob Thomson. “Nosotros enseñamos a nuestros muchachos que si ven la jugada, deben retirar el toque y batear porque hay espacio en el medio. Pero Mookie salió tan tarde que fue difícil para Stott detectarlo”.

    Roberts agregó: “La ejecutaron a la perfección. La hicieron parecer mucho más fácil de lo que fue. Y, para mí, era nuestra única oportunidad real de ganar ese juego en ese momento”.

    En otras palabras, fue exactamente la situación de vida o muerte que Betts había descrito.

    “Si ellos empatan el juego, todo el impulso cambia a su favor”, dijo Betts. “Así que si encontramos la manera de frenarlo, mejor. Tomé una decisión y la seguí”.

    Aún faltaban dos outs. Vesia permitió un sencillo del emergente Harrison Bader antes de que Max Kepler bateara para jugada forzada, dejando la carrera del empate en tercera y la de la ventaja en primera con dos outs.

    Entonces entró Roki Sasaki, buscando su segundo salvamento en Grandes Ligas en el que probablemente fue el momento más importante de su joven carrera. Roberts ha evitado llamarlo el cerrador del equipo, pero aunque la situación de salvamento ya se había presentado antes de los problemas de Treinen, Sasaki no comenzó a calentar sino hasta que Vesia estaba en el montículo.

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    “No ha lanzado dos veces en tres días casi nunca”, explicó Roberts. “Sólo estábamos calculando la situación ahí. Blake ha conseguido algunos de los outs más grandes en postemporada para nosotros. Y me sentía muy confiado con él, con Vesia detrás si era necesario”.

    Le bastaron dos lanzamientos a Sasaki y una gran atrapada del inicialista Freddie Freeman para que los Dodgers salieran del apuro tan rápido como habían entrado, listos para regresar a Los Ángeles en posición inmejorable para avanzar a su octava Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 13 años.

    Desde que los salvamentos se convirtieron en estadística oficial en 1969, Sasaki es el primer lanzador de Grandes Ligas en registrar sus dos primeros salvamentos de carrera durante la postemporada, según OptaSTATS.

    Pero todo comenzó con la decisión rápida de Betts, quien ha evolucionado en todo lo que implica ser el campocorto titular en su primera temporada completa en la posición. Si bien fueron varios los protagonistas que ayudaron a cerrar el noveno inning, fue la inteligencia de Betts la que marcó la diferencia.

    “Se está convirtiendo en el paquete completo como campocorto”, exclamó Rojas. “Entiende la situación, entiende al corredor en segunda base. Estoy contento de que haya hecho esa llamada ahí mismo en el campo, porque era la jugada correcta con el corredor correcto, sabiendo que iba a tocar. Y la ejecutaron muy bien. Increíble. Llevo 12 años en Grandes Ligas y él sigue mejorando cada día”.

    Fuente: MLB

  • Brewers vencen a Cubs y se colocan a una victoria de Serie de Campeonato

    Brewers vencen a Cubs y se colocan a una victoria de Serie de Campeonato

    MILWAUKEE — Los Cerveceros, con pocos abridores disponibles al final de la temporada pero con mucha inteligencia y creatividad para evitar carreras, pasaron semanas armando un plan de pitcheo para el Juego 2 de la Serie Divisional de la Liga Nacional. Cuatro bateadores después de iniciado el encuentro, ese plan parecía desmoronarse, pero aun así ganaron, 7-3 sobre los Cachorros, en una noche de poder ofensivo en el American Family Field.

    Ganaron porque un equipo que no suele conectar muchos jonrones los pegó en momentos clave, y porque un novato de rectas fulminantes que había perdido el control al final de la temporada regular ofreció el tramo más crucial de outs en su debut de postemporada.

    Seguramente hay lecciones sobre la imprevisibilidad de octubre en Grandes Ligas. Lo mejor será dejar que se disipe el humo del sistema de pirotecnia del estadio antes de intentar descifrarlas.

    Andrew Vaughn respondió al jonrón de tres carreras de Seiya Suzuki en el primer inning ante el abridor de los Cerveceros, Aaron Ashby, con un tablazo de tres carreras propio. El venezolano William Contreras rompió el empate con un cuadrangular en solitario en el tercer inning, y su compatriota Jackson Chourio puso el signo de exclamación con un bambinazo de tres rayas en el cuarto, respaldando la impresionante labor de relevo intermedio de Jacob Misiorowski y colocando a Milwaukee en posición dominante con ventaja de 2-0 en esta serie al mejor de cinco juegos.

    En la historia de la postemporada, todos los equipos que han tomado ventaja de 2-0 en una serie al mejor de cinco han ganado 80 de 90 veces (88.9%). En las Series Divisionales con el formato actual 2-2-1, los equipos que ganan los dos primeros juegos en casa han avanzado en 31 de 34 ocasiones (91.2%), incluyendo 20 barridas.

    “Los jonrones se lanzan, no se fabrican. Se lanzan”, dijo el mánager de los Cerveceros, Pat Murphy. “A veces eso nos ocurre durante la temporada. A veces tenemos que ganar de otras maneras. Pero lo importante es encontrar la forma de hacerlo”.

    En el Juego 2, la forma fueron los batazos largos.

    “No ves eso de los Cerveceros muy seguido”, agregó Murphy.

    Fue algo totalmente improbable. Los Cerveceros habían disputado 55 juegos de postemporada en sus 57 años de historia antes del lunes y nunca habían conectado un jonrón con más de un corredor en base. Esa noche pegaron dos vuelacercas de tres carreras en un lapso de cuatro innings: uno de Vaughn, quien no daba un cuadrangular desde el 15 de agosto (146 turnos sin hacerlo), y otro de Chourio, cuya disponibilidad para jugar el Juego 2 estuvo en duda hasta horas antes, tras agravar una lesión en el muslo derecho que lo había mantenido fuera por un mes en la segunda mitad de la temporada regular.

    Todo esto de parte de un equipo que se ubicó en el puesto 22 entre los 30 clubes de MLB con 166 jonrones en la campaña, y que se caracterizó más por un estilo de bateo de pocos swings en blanco y mucho contacto, el cual les dio nueve carreras en los dos primeros innings del Juego 1 sin necesidad de cuadrangulares.

    Pero fue una noche diferente la del lunes, cuando Vaughn y Contreras conectaron ante el abridor zurdo de los Cachorros, Shota Imanaga, y Chourio la botó frente al derecho Daniel Palencia. La recta de 101.4 mph con la que Chourio hizo contacto fue el lanzamiento más rápido convertido en jonrón en la historia de la postemporada desde que se registran los pitcheos (2008). El récord anterior pertenecía a Nelson Cruz, de los Rangers, quien en el Juego 5 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana de 2011 conectó un cuadrangular ante una recta de 100.6 mph del as de los Tigres, Justin Verlander.

    “Estos muchachos saben competir”, externó Connor Dawson, uno de los tres coaches de bateo de los Cerveceros. “Eso es lo que marca la diferencia, haya o no descanso [por el pase de la primera ronda]. Así que no me sorprende. Creo que esa es la belleza de este equipo: no conocen otra forma más que salir y competir”.

    El jonrón de Vaughn quizá fue el más importante de todos, por cómo borró el golpe anímico del batazo de Suzuki en la parte alta del primer episodio. Dawson repasó mentalmente los cuadrangulares más grandes de los Cerveceros en 2025 y no pudo recordar alguno con un impacto similar.

    “Ese tiene que ser el número uno”, enfatizó Dawson.

    “Ese jonrón”, coincidió Contreras, “fue la parte más importante del juego para nosotros. Creo que ese jonrón nos devolvió la mentalidad de que ‘nadie pensó que esto sería fácil, pero al mismo tiempo, tal vez no será tan difícil aquí’”.

    “Si consigues un out en esa situación, no hay duda de que es otro juego”, comentó el piloto de los Cachorros, Craig Counsell. “Eso es lo que hacen los jonrones de tres carreras”.

    Y hay que agregar el contexto: provino de un ex seleccionado de primera ronda del Draft amateur de MLB cuyo progreso se había estancado, que estaba jugando en el equipo Triple-A de los Medias Blancas –últimos en su división– cuando los Cerveceros lo adquirieron en junio. Tras ser ascendido a las Mayores en julio, Vaughn tuvo un gran repunte ofensivo, aunque perdió poder en las últimas seis semanas de la temporada regular, lo que hizo que su cuadrangular fuera aún más inolvidable.

    “Este es un juego realmente difícil”, reconoció Vaughn. “Sólo trato de salir, ser la mejor versión de mí mismo y jugar como un niño”.

    Hablando de eso, Jacob Misiorowski anunció su debut en postemporada lanzando cuatro rectas ante la estrella de los Cachorros, Kyle Tucker, que marcaron 103.4, 103.7, 104.3 y 104.2 mph, según Statcast.

    Pero los Cerveceros necesitaban más que velocidad: necesitaban outs en una noche planificada como juego de bullpen, a pesar de que el derecho Quinn Priester se preparó tanto en el bullpen como en el campo mientras Ashby hacía su calentamiento. Misiorowski cumplió la misión al registrar nueve outs en 57 pitcheos, 31 de ellos de 100 mph o más, y 12 de 102 mph o más. Permitió un imparable, otorgó dos boletos y ponchó a cuatro, en una actuación que abre todo tipo de posibilidades para los expertos en pitcheo de Milwaukee si el equipo sigue avanzando.

    “Probablemente hay menos de cinco personas en el planeta que pueden hacer lo que él hizo esta noche”, manifestó Priester, quien está programado para abrir el Juego 3 de los Cerveceros el miércoles en el Wrigley Field. “Parte de mí quería haberle chocado la mano en el dugout”.

    Pero no pudo, porque Priester no estaba en el dugout de los Cerveceros.

    En cambio, pasó toda la noche en el bullpen, incluso después del juego, cuando realizó una sesión programada a las 11:10 p.m. hora del Centro. Dijo que probablemente era la hora más tarde en la que había lanzado una pelota en su vida.

    La idea le fue propuesta a las 3:30 p.m. hora del Centro. Priester saldría al bullpen a calentar junto a Ashby para que los Cachorros pensaran que él sería el encargado del tramo largo esa noche. Pero el plan de Milwaukee era un juego de bullpen desde el inicio, con Nick Mears listo para apagar el primer fuego y luego Misiorowski tomando una entrada limpia para lanzar entre 30 y 50 pitcheos. Aparte del pequeño detalle del jonrón de tres carreras de Suzuki, todo salió según lo planeado.

    Si el “engaño” de Priester tuvo algún efecto en el desarrollo del juego es, como mucho, debatible. Pero él sin duda lo disfrutó.

    “¿Ya dijeron que fue todo una finta?”, preguntó Priester a un reportero. “O simplemente lo sabías, porque suena totalmente a algo que harían los Cerveceros. No me importó. Pensé: ‘Si esto puede ayudarnos aunque sea un uno por ciento, en un turno o en un pitcheo, ¿por qué no?’.

    “No iba a lanzar hoy, así que si esa es una manera de ayudar al equipo a ganar, ni modo. Haré lo que sea”.

    Fuente: MLB

  • Naylor no viaja con los Mariners a Detroit

    Naylor no viaja con los Mariners a Detroit

    DETROIT — La disponibilidad de Josh Naylor para los Juegos 3 y 4 de la Serie Divisional de la Liga Americana parece incierta, luego de que el primera base de los Marineros no viajara con el equipo a Detroit el lunes.

    La esposa de Naylor se encuentra en Arizona y está esperando el primer hijo de la pareja. El mánager de Seattle, Dan Wilson, informó el lunes por la tarde que el jugador de 28 años se tomó “un día personal” y que el equipo sabrá más el martes antes del Juego 3 en el Comerica Park.

    La política de la lista de paternidad de Major League Baseball en postemporada es la misma que durante la temporada regular. Si Naylor entra en la lista de paternidad, podría permanecer en ella hasta tres días. Los Marineros podrían reemplazarlo en su roster de 26 jugadores para la SDLA, y varios integrantes del grupo de reserva viajaron con el equipo a Detroit. Hasta la noche del lunes, no se había realizado ningún movimiento oficial.

    Naylor ha sido una pieza clave en la alineación de los Marineros desde que llegó procedente de los Diamondbacks el 24 de julio, antes de la fecha límite de cambios. En 54 juegos de temporada regular con Seattle, registró una línea ofensiva de .299/.341/.490 con 10 dobles, nueve jonrones y 33 impulsadas.

    En los dos primeros juegos de la SDLA, Naylor batea de 8-0 con una base por bolas.

    Los Tigres están programados para enviar al derecho Jack Flaherty al montículo en el Juego 3. Si Naylor no puede jugar, los Marineros podrían iniciar con Luke Raley en la primera base. Raley batea a la zurda y disputó 31 juegos (24 como titular) en la inicial esta temporada.

    Raley tuvo mucho mejor desempeño ante lanzadores derechos que ante zurdos durante la campaña regular, y la mayoría de su tiempo de juego fue frente a derechos. Registró un OPS de .695 en 183 apariciones al plato contra derechos y de .319 en 36 turnos frente a zurdos.

    Otra opción para Seattle, en caso de que Naylor no esté disponible, sería mover al venezolano Eugenio Suárez de la tercera a la primera base, aunque esa alternativa probablemente se daría solo contra lanzadores zurdos. Suárez jugó tres partidos en la inicial con los Marineros esta temporada, el más reciente el 5 de septiembre, y ha estado practicando en esa posición en días recientes.

    Si Suárez es requerido en primera, Seattle cuenta en su roster de la SDLA con el habilidoso defensor Ben Williamson como opción adicional para la tercera base. Williamson (quien debutó en las Grandes Ligas el 15 de abril) tuvo promedio de .253/.294/.310 en 85 juegos de temporada regular. Fue enviado a Triple-A Tacoma el 31 de julio, tras la llegada de Suárez, y terminó la temporada allí.

    Fuente: MLB

  • Polanco y Rodríguez lideran a victoria de Mariners, serie se iguala a triunfo por bando

    Polanco y Rodríguez lideran a victoria de Mariners, serie se iguala a triunfo por bando

    SEATTLE — Son los rostros de la franquicia y las piezas sobre las que los Marineros han construido su presente y su futuro. Jugadores que ya están en camino al estrellato y que podrían alcanzar un estatus eterno en esta región si esta carrera de postemporada termina con un desfile.

    Cal Raleigh y Julio Rodríguez, el receptor de espíritu obrero que conecta 60 jonrones y el jardinero central de cinco herramientas que disfruta los reflectores. Forman un dúo dinámico en la parte alta del orden de los Marineros, y el domingo por la noche respondieron de manera espectacular.

    Raleigh disparó un doblete hacia la esquina del jardín derecho con un out en el octavo inning, y Rodríguez lo siguió con otro doble, este al izquierdo, para impulsarlo al plato. Esos batazos consecutivos respondieron a una tensa remontada de los Tigres en la parte alta del episodio y llevaron a Seattle a una victoria 3-2 en el Juego 2 de esta Serie Divisional de la Liga Americana, un duelo que, por donde se lo mire, era de vida o muerte.

    “Este fue un juego de reacción para nosotros”, dijo el mánager de los Marineros, Dan Wilson. “Y ellos hicieron exactamente eso”.

    En el plano emocional, fue la primera victoria de postemporada de los Marineros en el T-Mobile Park desde el Juego 1 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana de 2001, un hecho cuya duración literalmente llevó a muchos fanáticos a las lágrimas.

    Rodríguez ha abrazado esa emoción, hablando con entusiasmo sobre las aspiraciones de los Marineros pese a la falta de experiencia de la organización en este escenario. Y podría ser el símbolo perfecto del cambio en esa narrativa: un jugador con cuatro años en las Grandes Ligas, con una carrera prometedora, pero que hasta ahora había sido definido más por su potencial que por su consagración.

    Por eso, lo del domingo fue, sin duda, el momento más grande de su carrera.

    “Este tiene que ser el número uno”, aseguró Rodríguez. “No hemos tenido un momento así aquí en mucho tiempo, así que poder darle una victoria al equipo esta noche fue algo realmente especial para mí. Ver a los fanáticos y cómo se encendieron fue muy especial. Siempre voy a guardar ese recuerdo en mi corazón”.

    Después de una derrota dolorosa en el Juego 1, los Marineros empataron la serie antes de viajar a Detroit, y lo hicieron nada menos que ante Tarik Skubal, convirtiéndose en el primer equipo en vencer al as de los Tigres tres veces en una misma temporada.

    De haber perdido, Seattle habría necesitado ganar los Juegos 3 y 4 en Comerica Park sólo para forzar un quinto y decisivo juego en casa, nuevamente contra Skubal. Ese escenario aún podría presentarse, pero los Marineros demostraron, tanto a los Tigres como a sí mismos, que pueden contraatacar.

    “Más que nada, fue importante responder como equipo”, expresó Rodríguez. “Siento que Cal encendió la chispa ahí, y me dio mucha alegría poder seguirle el paso”.

    En esencia, Rodríguez y los Marineros dieron el golpe final en el Juego 2.

    Seattle había mantenido a Detroit sin anotar hasta el octavo episodio, cuando Spencer Torkelson conectó un doblete dentro de la raya del jardín derecho para empatar el juego 2-2, luego de que Matt Brash otorgara una base por bolas a Gleyber Torres y el inicialista Josh Naylor cometiera un error que puso la del empate en circulación.

    Con el impulso momentáneo a favor de los Tigres, los Marineros se mantuvieron tranquilos y confiados cuando llegó su turno al bate, ya sin Skubal en el montículo. Y cuando entró el relevista Kyle Finnegan, Raleigh y Rodríguez respondieron de inmediato.

    “No es difícil”, dijo Rodríguez. “Estamos aquí para ganar, ¿sabes? No importa lo que haya pasado, si toman la ventaja o si empatan el juego. Sabemos cuál es el objetivo, y no hay tiempo para lamentarse. Hay que mantenerse en el momento”.

    Antes de esa reacción de Raleigh y Rodríguez, el dominicano Jorge Polanco había conectado dos jonrones en solitario ante Skubal que le dieron al equipo el colchón necesario, apoyados por otra actuación dominante del cuerpo de pitcheo.

    Entre cinco lanzadores, los Marineros solamente permitieron tres hits, la menor cantidad en la historia de la franquicia en un juego de postemporada, y fueron guiados por su roca: el quisqueyano Luis Castillo.

    Castillo batalló al principio, lanzando 51 pitcheos en los primeros dos capítulos, pero luego se asentó con capítulos de nueve lanzamientos en el tercero y cuarto. Su tarea no era necesariamente superar a Skubal, sino mantener a la ofensiva de Seattle cerca, y lo logró, sin permitir hits en sus primeros 18 bateadores, hasta que Torres le conectó un sencillo al jardín derecho con dos outs en el quinto.

    Ese imparable, tras su cuarta base por bolas, colocó corredores en las esquinas y puso a Wilson ante una situación similar a la que le costó el Juego 1, con su abridor en un conteo razonable de lanzamientos (85) y el peligroso Kerry Carpenter en turno.

    Esta vez, sin embargo, Wilson recurrió al zurdo de confianza Gabe Speier, quien ya calentaba la noche anterior cuando George Kirby permitió el jonrón decisivo. En esta ocasión, Speier sacó a los Marineros del aprieto con un enorme ponche.

    Después, Castillo fue captado en el dugout apretando el puño derecho, en el gesto característico de su apodo, La Piedra.

    “Cuando Speier subió al montículo, me quedé ahí porque quería mostrar mi apoyo, especialmente en estos momentos”, declaró Castillo. “Eso es lo mejor que puedes hacer, mostrar respaldo. Y no importa quién entre, sabes que va a cumplir con su trabajo”.

    Speier fue el primero de otra sólida cadena de relevistas, cuyo cierre estuvo a cargo de Andrés Muñoz, quien –un día después de lanzar dos innings, la mayor carga de su carrera con los Marineros– aseguró su primer salvamento de postemporada.

    El dos veces All-Star se encargó de sellar el triunfo y garantizar que, si los Marineros enfrentan eliminación en esta SDLA, no será en una noche en la que estaban contra las cuerdas.

    Fuente: MLB

  • Yesavage domina a Yankees y Blue Jays se colocan a un triunfo de la Serie de Campeonato

    Yesavage domina a Yankees y Blue Jays se colocan a un triunfo de la Serie de Campeonato


    TORONTO — El domingo en Toronto, nació una estrella

    Trey Yesavage hizo que los Yankees vieran fantasmas, con la ofensiva más productiva del béisbol luciendo perpleja ante un novato de 22 años con un lanzamiento que se desploma desde el cielo y desaparece.

    La victoria 13-7 de los Azulejos en el Juego 2 para tomar ventaja de 2-0 en la SDLA siempre será recordada por lo que Yesavage hizo en el montículo del Rogers Centre, ponchando a 11 Yankees en 5.1 entradas sin imparables, con los ponches representando un récord de postemporada de la franquicia. Fue una de las mejores actuaciones en la historia de esta organización, el tipo de momento del que seguiremos hablando dentro de años, comparando todo lo que venga después con lo que Yesavage acaba de hacer.

    El mánager John Schneider tuvo problemas para explicar lo que acababa de ver. Para cuando Yesavage se abrió paso entre todos los medios y compañeros de equipo que lo esperaban después de la victoria, todavía estaba aturdido.

    “Esto tiene que ser la gloria”, dijo Yesavage. “No podría imaginar una mejor sensación en este momento”.

    Cuando Schneider finalmente salió para sacar a Yesavage en el sexto episodio, hubo abucheos mezclados con la fuerte ovación que estaba por comenzar. Todos querían ver más. Schneider nunca se había sentido más feliz de escuchar esos silbidos.

    “Ha pasado mucho, pero este fue el mejor”, confesó Schneider. “Estaba bromeando un poco con [Kevin] Gausman, Max [Scherzer], Biebs [Shane Bieber] y [el coach de pitcheo] Pete Walker como, ‘Deséenme suerte, voy a salir’. Fue especial para él tener ese momento”.

    Yesavage, en números:
    – Estableció un nuevo récord de ponches para un lanzador de los Azulejos en la postemporada (el récord anterior, 8, compartido por David Price dos veces, Juan Guzmán y Dave Stieb).
    – Yesavage (22 años, 69 días) es el segundo lanzador más joven con un juego de doble dígito en ponches en postemporada (John Candelaria ponchó a 14 a los 21 años, 335 días en el Juego 3 de la SCLN de 1975).
    – Sus 10 ponches en cuatro entradas estuvieron empatados como la mayor cantidad en la historia de la postemporada (Patrick Corbin, Juego 4 de la SCLN de 2019).

    El sábado, sentado tranquilo y calmado en el podio, Yesavage dijo: “Estoy construido para esto”. Lo dijo con tanta naturalidad que ni siquiera pudo sonar como arrogancia. Deberíamos haber sabido que era una advertencia.

    “Estaba sentado allí pensando en el comentario que hice el otro día, donde dije: ‘Estoy construido para esto’”, comentó Yesavage. “Y pensé: ‘Bueno, será mejor que lo respalde’”.

    El momento que mejor capturó a Yesavage fue en el mismísimo primer inning. Había salido del bullpen unos minutos antes, con un primer plano de su rostro que se elevaba sobre él en la pantalla gigante mientras la multitud rugía. Pronto, tuvo al primer bate Trent Grisham en cuenta de 1-2, preparado perfectamente para ese splitter, que ha dominado a los bateadores toda la temporada. Grisham pidió tiempo y salió de la caja de bateo para hacer un par de swings y tomar un respiro.

    ¿Yesavage? Simplemente se quedó allí.

    Ya listo para el lanzamiento con la pelota en lo alto de su guante, Yesavage se quedó completamente inmóvil en el montículo, mirando fijamente a Grisham como diciendo: “Tómate tu maldito tiempo, aquí estaré”. Cuando Grisham finalmente regresó, vino el splitter y Grisham regresó a la cueva como el primero de los 11 ponches de Yesavage.

    “Es como por encima del brazo soltándolo la bola justo encima de su cabeza”, mencionó Aaron Judge. “Así que todo está como cayendo en la zona, y tienes que descifrarlo, o se va a quedar en la zona o va a caer alrededor de tus rodillas”.

    Desde entonces hasta el momento en que Yesavage salió del montículo, asintiendo con la cabeza y mirando disimuladamente a la multitud a la que acababa de brindar la mejor actuación de su vida, vimos a un lanzador en completo control del momento. Se ganó la segunda salida a saludar desde el dugout de la noche, subiendo esos escalones solo un episodio después del dominicano Vladimir Guerrero Jr. e impulsando ambas manos directamente al aire ante otro estallido de la multitud.

    “Él está hecho para esto”, dijo Guerrero. “Me siento muy orgulloso de él. Es un muchacho joven. Está hambriento de ganar, y me siento muy orgulloso por lo que hizo hoy”.

    Todo esto viniendo del abridor de postemporada más joven en la historia de los Azulejos, un primera ronda del Draft de 2024 que hizo su primer lanzamiento profesional hace seis meses en Clase A y pasó por todos los niveles de la organización en una temporada. Es el tipo de arco de desarrollo con el que sueñan los equipos, pero que casi nunca pueden lograr.

    Ahora, todos pueden comenzar a soñar con la próxima apertura y la siguiente. Yesavage, la sorpresa más grande y brillante de la temporada, ha llegado oficialmente.

    Fuente: MLB