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  • República Dominicana asciende al Grupo Mundial I tras vencer a Egipto

    República Dominicana asciende al Grupo Mundial I tras vencer a Egipto

    República Dominicana aseguró su ascenso al Grupo Mundial I de la Copa Davis al superar 3-1 a Egipto en la serie disputada en Santiago de los Caballeros. El triunfo devuelve al conjunto quisqueyano a una categoría superior para sus próximos compromisos internacionales.

    La eliminatoria quedó encaminada desde el viernes, cuando los dominicanos ganaron los dos partidos de sencillos. Roberto Cid derrotó a Amr Elsayed por 6-3 y 6-2, mientras Nick Hardt venció a Karim Mabrouk por 6-2 y 6-3.

    Egipto extendió la pelea en el dobles. Omar Kandil y Mabrouk vencieron a Peter Bertran y Hardt por 7-6, 3-6 y 4-6, resultado que obligó a República Dominicana a buscar el punto definitivo en el siguiente duelo individual.

    Hardt respondió ante Kandil con un triunfo contundente, por 6-2 y 6-1, y cerró la serie a favor de los locales. El dominicano, situado en el puesto 273 de la ATP, fue determinante con sus dos victorias individuales.

    La meta era ascender y lo logramos”, declaró Hardt. Los tenistas dominicanos también agradecieron el respaldo del público local, mientras el equipo se prepara para disputar sus próximos partidos del Grupo Mundial I en febrero de 2027.

  • El 48.89 de Paulino fue una declaración; la brecha todavía necesita rivales

    El 48.89 de Paulino fue una declaración; la brecha todavía necesita rivales

    La pregunta no es si Marileidy Paulino sigue siendo la mujer a vencer en los 400 metros. Los hechos disponibles apuntan claramente a que sí. La pregunta más exigente es otra: ¿cuánto de su dominio pertenece a su rendimiento y cuánto depende de la calidad —o de la ausencia— de las rivales que tiene enfrente?

    En Athlos London, la dominicana ganó con 48.89 segundos, por delante de Nikisha Pryce, con 49.39, y Henriette Jæger, con 49.85. La diferencia con la jamaiquina fue de medio segundo; con la noruega, de 0.96. No es una victoria administrativa: Paulino tuvo que remontar el arranque de Jæger y construir su triunfo en la segunda mitad de la vuelta.

    El cronómetro sí sostiene la tesis

    Bajar otra vez de los 49 segundos es el dato más contundente de la noche. El balance atribuido a su temporada señala que fue su novena carrera del año por debajo de esa barrera y que alcanzó 15 registros sub-49, una cifra que la coloca al nivel histórico de Marita Koch en ese parámetro. Además, sus ocho carreras internacionales de 400 metros reportadas sumaron 345,000 dólares en premios: una señal indirecta de frecuencia competitiva, aunque no una medida de superioridad deportiva.

    La consistencia, por tanto, parece más importante que una sola victoria. Paulino no necesitó una marca aislada para cerrar el año con autoridad; convirtió el sub-49 en una zona habitual. Ese es el argumento más sólido a favor de que 2026 pudo ser su campaña más dominante.

    El contexto también cuenta

    La final londinense tuvo solo seis corredoras y Salwa Eid Naser, anunciada inicialmente, no salió a la pista. Eso reduce la capacidad de usar el resultado como una fotografía completa de la jerarquía mundial. No invalida el 48.89, pero sí limita la comparación: ganar con claridad no equivale automáticamente a haber enfrentado el campo más fuerte posible.

    También falta una base completa, carrera por carrera, con diferencias en meta, marcas de todas sus rivales y nivel de cada competencia. Sin ese registro no se puede afirmar con rigor que 2026 fue definitivamente su mejor temporada ni calcular cuánto margen real conserva sobre Naser y el resto.

    La conclusión provisional es más interesante que una coronación absoluta: Paulino ha hecho de la excelencia una rutina, y esa rutina la mantiene en la cima. Pero para medir el tamaño exacto de su reinado hará falta verla contra el cuadro completo. El cronómetro ya la respalda; la competencia pendiente determinará cuánto queda por demostrar.

  • Elly de la Cruz volteó la grieta: de víctima de los zurdos a amenaza de 1.045 de OPS

    Elly de la Cruz volteó la grieta: de víctima de los zurdos a amenaza de 1.045 de OPS

    ¿Qué cambió realmente en Elly de la Cruz? La respuesta no está solo en que ahora conecte la pelota con más autoridad, sino en que dejó de ser el bateador vulnerable que aparecía cuando se paraba a la derecha contra lanzadores zurdos. Esa grieta, visible durante sus primeras tres temporadas, se convirtió en una de las mayores señales de su evolución en 2026.

    La comparación que explica el salto

    Entre 2023 y 2025, De la Cruz acumuló 505 turnos en ese emparejamiento y produjo una línea de .214/.271/.319, con apenas .590 de OPS, 111 imparables y 16 jonrones. El contraste con su desempeño como bateador zurdo frente a derechos ya era significativo: en ese escenario registraba un OPS de.841.

    La temporada actual invirtió el diagnóstico. En 152 turnos contra zurdos desde el lado derecho, el torpedero suma 52 hits, 10 cuadrangulares y una línea de .342/.407/.638, equivalente a un OPS de 1.045. No es una mejora marginal: es un cambio de perfil completo, porque subieron simultáneamente su promedio, su capacidad de embasarse y su daño extrabase.

    El poder también cuenta una historia concreta. Antes conectaba un jonrón cada 31.6 turnos en ese duelo; en 2026 lo hace cada 13.8.

    El cuadrangular número 27 de la campaña ofrece una imagen especialmente contundente: ante una recta de 98.2 millas por hora de Evan Phillips, De la Cruz castigó el pitcheo en la última entrada del encuentro contra los Dodgers. Además, frente a un zurdo logró el segundo jonrón más largo de su carrera, según los datos disponibles.

    No es solo una racha de fuerza

    La tesis más sólida no es que De la Cruz se haya convertido de pronto en un bateador de poder, sino que ahora está convirtiendo un enfrentamiento desfavorable en una fuente de producción. La muestra de 2026 es menor que la acumulada entre 2023 y 2025, pero la diferencia en resultados es demasiado amplia para describirla únicamente como una variación superficial del promedio.

    Ese avance ayuda a explicar su impacto global. A menos de dos semanas del cierre de la campaña, aparece como el tercer mejor jugador de posición de las Grandes Ligas por WAR, con 5.8, y lidera esa categoría entre los dominicanos. El dato no demuestra por sí solo que el ajuste contra zurdos sea la única causa de su temporada, pero sí muestra por qué resolver esa debilidad puede tener un efecto desproporcionado en el valor total de un jugador que también aporta con su defensa y su velocidad.

    Lo que todavía no se puede afirmar

    La evidencia disponible confirma el resultado, no el mecanismo exacto. No hay cifras suficientes aquí para determinar si el cambio nació de una mejor selección de lanzamientos, de una transformación en la velocidad de salida, del ángulo de lanzamiento, de la distribución de pitcheos o de un ajuste técnico en su swing. Tampoco permite separar con precisión cuánto de la mejora procede de cada tipo y ubicación de lanzamiento.

    Lo comprobable es más importante que una explicación apresurada: De la Cruz pasó de ser un bateador claramente limitado por los zurdos a producir contra ellos como una amenaza central. Si mantiene esa respuesta cuando aumente la muestra, la pregunta dejará de ser si puede batear desde ambos lados y pasará a ser cuánto puede condicionar los planes de los rivales. Ahí está la verdadera dimensión de su salto en 2026.