La noticia más importante de las últimas horas es la continuidad de Stephen Curry con los Golden State Warriors. Curry y la organización acordaron una extensión de contrato por dos temporadas, prolongando todavía más una relación que comenzó cuando Golden State lo seleccionó en el Draft de 2009.
De acuerdo con el reporte publicado por NBA.com/AP esta madrugada, el nuevo acuerdo tiene un valor reportado de aproximadamente US$116 millones. Es una decisión importante porque prácticamente garantiza que Curry continuará vistiendo el uniforme de los Warriors durante una etapa avanzada de su carrera.
Curry ya es una figura histórica de la franquicia: ha ganado cuatro campeonatos de la NBA con Golden State y transformó, junto con el núcleo de los Warriors, la manera en que se utiliza el tiro de tres puntos en el baloncesto moderno. Su permanencia también mantiene una referencia clara alrededor de la cual Golden State puede construir su proyecto deportivo.
Para los Warriors, el acuerdo elimina además una posible distracción contractual antes del comienzo de la temporada. En lugar de entrar al año con interrogantes constantes sobre el futuro de Curry, la organización puede concentrarse en la construcción de un equipo competitivo alrededor de su principal estrella.
Ahora la pregunta será cuánto puede seguir produciendo Curry durante esta nueva etapa. Golden State necesita administrar sus minutos y acompañarlo con suficiente creación ofensiva, defensa y profundidad para no colocar toda la responsabilidad sobre el veterano base.
El momento del anuncio tampoco es casual: los Warriors celebrarán su Media Day el lunes 28 de septiembre, antes de que los entrenamientos comiencen formalmente. Curry llegará a esa actividad con su futuro contractual resuelto.
La situación de los New York Giants es todavía más complicada. El quarterback Jaxson Dart fue sometido a cirugía en la rodilla izquierda después de sufrir una lesión importante. NFL.com informó que la operación pone fin, en principio, a su temporada regular.
Dart había sido colocado previamente en injured reserve. Los reportes indican que la intervención estaba relacionada con daños en el menisco y el MCL de su rodilla izquierda. El entrenador John Harbaugh había señalado durante la semana que esperaba que el quarterback se perdiera la temporada regular.
Es un golpe especialmente duro porque los Giants apenas estaban comenzando a desarrollar su ofensiva alrededor de Dart. Nueva York llega al fin de semana con marca de 1-1 y ahora tendrá que reorganizar una posición que define prácticamente toda su estructura ofensiva.
El siguiente hombre en la línea es Jameis Winston, quien recibe nuevamente una oportunidad como quarterback titular. Para Nueva York, la prioridad será encontrar estabilidad ofensiva sin exigirle inmediatamente a Winston que reproduzca exactamente el esquema diseñado para Dart.
Hay, sin embargo, una buena noticia dentro del panorama ofensivo: Malik Nabers fue retirado del reporte de lesionados y está disponible para jugar contra Tennessee. Tener a su principal receptor será particularmente importante para facilitar la transición a Winston.
La MLB entra este sábado en el último fin de semana de la temporada regular con 10 de los 12 boletos a la postemporada ya asegurados. Las dos plazas restantes se encuentran en la Liga Americana y todavía quedan varios escenarios por definir antes de que comiencen las Series de Comodines el próximo martes 29 de septiembre.
En la Americana ya están clasificados Tampa Bay, Cleveland, Houston, Nueva York, Boston y Chicago. Sin embargo, todavía está pendiente determinar al campeón de la División Central de la Liga Americana, mientras que la carrera por el Oeste también mantiene interés en estos últimos encuentros.
En la Nacional, las tres divisiones ya tienen dueño: Milwaukee ganó la Central, Atlanta conquistó el Este y los Dodgers se quedaron con el Oeste. Los seis equipos clasificados de la Nacional son esos tres campeones más San Diego, Chicago y Filadelfia, aunque todavía existen posiciones y cruces por definir.
Uno de los principales focos está en la batalla por los últimos puestos de la Americana. Los partidos de este fin de semana serán determinantes para establecer quién completa el cuadro de 12 equipos y cuáles serán los enfrentamientos de la primera ronda.
La Serie de Comodines comenzará el 29 de septiembre y será al mejor de tres partidos. Por eso, cada posición que todavía está en juego durante este último fin de semana puede modificar los enfrentamientos de octubre.
El dominicano Vladimir Guerrero Jr. se disculpó el viernes por sus recientes y polémicos comentarios sobre su contrato de 14 años y US$500 millones.
“Siento que los comentarios que hice el otro día no son lo que de verdad quería decir”, expresó Guerrero. “Todos merecen una disculpa de mi parte… Quiero decirles a todos que voy a seguir trabajando duro para hacer que mi contrato sea uno grandioso”.
Guerrero también mencionó que su padre, miembro del Salón de la Fama, le dijo que había cometido un error y que necesitaba disculparse por lo que dijo respecto a su acuerdo.
En una reciente entrevista en español con Verónica Batista a principios de esta semana, Guerrero Jr. dijo que los Azulejos “no me pagaron porque voy a dar 40 [jonrones] todos los años. Me pagaron por lo que ya hice”.
Luego, se le preguntó a Guerrero sobre esos comentarios el miércoles, después de que los Azulejos quedaran matemáticamente eliminados de la postemporada, y se mantuvo firme en lo que había dicho.
“No, no me arrepiento. No estoy mintiendo con lo que digo”, comentó Guerrero. “Entiendo que algunos fans no comprenden la forma ni lo que intentaba decir específicamente, pero lo que dije es como me siento”.
Guerrero se encuentra en el último fin de semana de lo que ha sido una temporada frustrante para él. Estadísticamente, ha puesto los peores números de su carrera, destacando un promedio de .263, un OPS+ de 92 (100 es el promedio de la liga) y apenas nueve cuadrangulares en 142 juegos. También ha sido aquejado por lesiones durante gran parte de la campaña, incluyendo problemas en la espalda, y pasó un tiempo en la lista de lesionados por conmoción cerebral el mes pasado.
Las Series de Comodines de ambas ligas, presentadas por AbbVie, empezarán el martes 29 de septiembre con muchos de los jugadores más populares de Grandes Ligas preparándose para ser el centro de atención. Shohei Ohtani de los Dodgers, Aaron Judge de los Yankees y Pete Crow-Armstrong de los Cachorros encabezan MLB por los jerseys de jugadores más populares mientras sus respectivos clubes ingresan en el último fin de semana de la campaña regular con los puestos de Postemporada asegurados.
La popularidad de Ohtani alcanzó nuevas alturas, al éste convertirse en el primer jugador al terminar cuatro temporadas consecutivas con el jersey más popular en las Grandes Ligas desde que se comenzó a rastrear las ventas en el 2010. Desde el 2023, los aficionados han comprado la camiseta Nike de Ohtani más que cualquier otra en los Estados Unidos, Japón y en todo el mundo. Con el compañero de equipo de los Dodgers y actual Jugador Más Valioso de la Serie Mundial Willie Mays, Yoshinobu Yamamoto, ocupando el puesto número 9 y el toletero estelar de los Medias Blancas, Munetaka Murakami, debutando en la lista en el puesto número 20, ésta es también la primera campaña en la que tres jugadores japoneses de Grandes Ligas tienen sus camisetas en el Top 20.
Después de convertirse en el séptimo jugador en la historia de las Mayores y el primer jugador de los Cachorros en dar al menos 40 jonrones y robar al menos 40 bases en una sola temporada, la camiseta de Crow-Armstrong terminó como la tercera más popular de la campaña, el ranking más alto para una estrella de los Cachorros desde que el puertorriqueño Javier Báez terminó tercero en el 2018.
Esta lista, publicada simultáneamente hoy por MLB y MLB Players, Inc. (MLBPI), contabiliza las ventas de camisetas de Nike a través del sitio web de Fanatics, incluido MLBShop.com, desde el Día Inaugural de la Temporada del 2026.
Las camisetas de jugadores de MLB más populares de 2026
MIAMI — Mucho antes de que Jacob Misiorowski y Paul Skenes se convirtieran en atracciones imperdibles de la televisión, existía el cubano José Fernández.
Cada cinco días, el mundo del béisbol generaba gran expectativa en torno al “Día de José”. Había un entusiasmo palpable en el estadio de los Marlins en La Pequeña Habana, que se convirtió en el lugar de moda de la escena deportiva del sur de la Florida.
Desde el momento en que Fernández debutó a los 20 años y 250 días, todos sabían que se trataba de alguien especial.
Era su exuberancia casi infantil, combinada con una naturaleza igualmente competitiva, la rara combinación de alegría de vivir y una clase magistral de pitcheo. Su sonrisa contagiosa y gran personalidad atraían tanto a los aficionados acérrimos del béisbol como a los casuales.
Fernández, quien huyó de Cuba en un bote con su madre cuando era niño, experimentó verdaderas dificultades que hacían que la presión de las Grandes Ligas pareciera fácil en comparación con la vida real. Era el ‘Sueño Americano’ personificado.
“Era una bola de energía”, comentó el excompañero de equipo y actual narrador de Marlins.TV, A.J. Ramos. “Cuando estaba en el clubhouse, lo sabías. Cuando estaba lanzando, lo sabías. Creo que por eso atraía a mucha gente al estadio. Cada vez que estaba en el montículo, traía energía y era entretenido.
“Ese era su superpoder, esa energía, y creo que por eso era tan bueno en el montículo. Porque sí, tenía talento, pero hay mucha gente que tiene talento. Él tenía esta energía simplemente irreal que sentías cuando estaba cerca”.
Hace 10 años este viernes (25 de septiembre del 2016), Fernández, de 24 años, y otras dos personas murieron en un trágico accidente de bote que alteró la historia del béisbol y la franquicia de los Marlins, así como las carreras y perspectivas de vida de quienes lo conocieron.
Ramos recuerda esa fatídica noche de sábado. Después de una victoria sobre los Bravos, Fernández preguntó en el clubhouse si alguien quería salir a American Social, un bar y restaurante popular frente al mar, en su bote. Ramos declinó debido al poco tiempo de descanso para el juego diurno del domingo.
Durante toda la noche, Ramos se sintió inquieto. Finalmente se rindió y entró en la cocina para encontrar que su compañero de apartamento, Giancarlo Stanton, no podía dormir, igual que él.
Horas después, Tom Koehler entró al clubhouse recién salido de la lista de paternidad y rápidamente se dio cuenta de que algo andaba mal. Dentro de la oficina, el dirigente Don Mattingly, el gerente general Michael Hill y el presidente David Samson estaban hablando algo serio.
“Todo el mundo tenía la mirada perdida”, recordó Koehler. “Fue como, ‘Oye, cierra la puerta’. Luego recuerdo que David dijo: ‘Envíale un mensaje a todos los muchachos. Diles que el juego está cancelado. No les digas por qué. Que lleguen aquí lo más rápido que puedan’”.
Ramos se despertó con la noticia a través de su agente. Casi al mismo tiempo, Christian Yelich se enteró y se lo contó a su compañero de apartamento, J.T. Realmuto. Justin Bour descubrió la noticia por el mensaje de texto de Koehler.
Una vez que todos llegaron al parque, se sentaron en silencio formando un círculo dentro del clubhouse y trataron de procesar lo que había sucedido. Samson relató lo que se sabía en ese momento, cómo se desarrollaría el resto del día y qué esperar en el futuro.
El único con experiencia lidiando con algo similar era el veterano Jeff Mathis, cuyo compañero en los Angelinos, Nick Adenhart, falleció en el 2009. El club estaba de repente bajo el microscopio para ver cómo manejaba la situación.
“Simplemente lidias con eso sobre la marcha”, comentó Mattingly. “De verdad no sabes hacia dónde ir después. No sabes qué hacer. No es como si pudieras escribir un guión de lo que vamos a hacer o cualquier otra cosa. Era más bien como escuchar a los muchachos y las cosas que querían hacer. Cualquier cosa que quisieran hacer, yo sentía que estaba bien. Y cualquier cosa que quisiéramos hacer para honrarlo, de la manera que ellos quisieran, sentía que estaba bien”.
La primera tarea fue tomar un autobús para visitar a la madre de Fernández.
“Ahora que soy padre, ni siquiera me lo puedo imaginar”, confesó Ramos. “Sólo recuerdo no saber qué decir, y saber que no había nada que pudieras decirle. Ella estaba en el dugout cada juego, su mayor fanática siempre”.
Los Marlins aprendieron que el mundo no se detiene por una tragedia. Con pocas posibilidades de llegar a la postemporada, los Marlins necesitaban disputar sus últimos seis juegos de la campaña antes de tomar caminos separados.
Aún en estado de shock, la muerte comenzó a sentirse real al día siguiente, cuando los Marlins recibieron a los Mets.
El sombrío encuentro incluyó una interpretación en trompeta de “Take Me Out to the Ball Game”, acompañada de un video montaje de Fernández. Todo el personal en el terreno vestía camisetas negras con el número 16 de Fernández. Cada vez que un jugador salía al terreno para los calentamientos previos al juego, los fans se ponían de pie para aplaudir. Antes del primer lanzamiento, los Marlins se reunieron en el montículo y dejaron mensajes. Los Mets compartieron sus condolencias con sus homólogos.
No hubo música antes del juego ni canciones de presentación para los bateadores. El silencio era ensordecedor hasta que Dee Strange-Gordon hizo creer hasta a los más agnósticos.
Después de imitar la postura de bateo a la derecha de Fernández para el primer lanzamiento del dominicano Bartolo Colón, el primer bateador Strange-Gordon volvió al otro lado de la caja y dos lanzamientos después elevó el pitcheo al segundo piso para su primer jonrón de la temporada y el noveno de su carrera.
Strange-Gordon no pudo contener las lágrimas mientras recorría las bases y cruzaba el plato, cayendo en los brazos de sus compañeros, el quisqueyano Marcell Ozuna y el venezolano Martín Prado, antes de ser consolado dentro de la cueva por el resto del equipo.
La primera tarea fue tomar un autobús para visitar a la madre de Fernández.
“Ahora que soy padre, ni siquiera me lo puedo imaginar”, confesó Ramos. “Sólo recuerdo no saber qué decir, y saber que no había nada que pudieras decirle. Ella estaba en el dugout cada juego, su mayor fanática siempre”.
Los Marlins aprendieron que el mundo no se detiene por una tragedia. Con pocas posibilidades de llegar a la postemporada, los Marlins necesitaban disputar sus últimos seis juegos de la campaña antes de tomar caminos separados.
Aún en estado de shock, la muerte comenzó a sentirse real al día siguiente, cuando los Marlins recibieron a los Mets.
El sombrío encuentro incluyó una interpretación en trompeta de “Take Me Out to the Ball Game”, acompañada de un video montaje de Fernández. Todo el personal en el terreno vestía camisetas negras con el número 16 de Fernández. Cada vez que un jugador salía al terreno para los calentamientos previos al juego, los fans se ponían de pie para aplaudir. Antes del primer lanzamiento, los Marlins se reunieron en el montículo y dejaron mensajes. Los Mets compartieron sus condolencias con sus homólogos.
No hubo música antes del juego ni canciones de presentación para los bateadores. El silencio era ensordecedor hasta que Dee Strange-Gordon hizo creer hasta a los más agnósticos.
Después de imitar la postura de bateo a la derecha de Fernández para el primer lanzamiento del dominicano Bartolo Colón, el primer bateador Strange-Gordon volvió al otro lado de la caja y dos lanzamientos después elevó el pitcheo al segundo piso para su primer jonrón de la temporada y el noveno de su carrera.
Strange-Gordon no pudo contener las lágrimas mientras recorría las bases y cruzaba el plato, cayendo en los brazos de sus compañeros, el quisqueyano Marcell Ozuna y el venezolano Martín Prado, antes de ser consolado dentro de la cueva por el resto del equipo.
Dos días después, los Marlins — vistiendo camisetas blancas con la frase ‘RIP’ (Descansa en paz) y el rostro de Fernández al frente — caminaron junto a su coche fúnebre, que lo transportó desde el parque hasta la iglesia para el funeral. Paredes temporales pegadas en las columnas del estadio permitieron que cualquier persona dejara mensajes de dolor.
Fotos compartidas en las redes sociales mostraron una solitaria nube de lluvia suspendida sobre el estadio. Otras capturaron un arcoíris terminando allí.
Después de su derrota por 5-2 ante los Mets más tarde ese día, los Marlins volaron a Washington para cerrar la temporada — pero no sin antes tener una cena de equipo esa noche que sirvió como una celebración de vida.
“Incluso cuando pienso en ello ahora, todavía vive en mí como una lección para decirle a las personas a tu alrededor que las amas, porque nunca sabes cuándo será la última vez que hables con ellas”, dijo Ramos. “No esperas que eso le pase a una persona como José Fernández”.
El fallecimiento de Fernández tuvo ramificaciones inmediatas en los Marlins.
Con la esperanza de complementar a su núcleo joven de Yelich, Stanton, Strange-Gordon, Realmuto, Bour y Ozuna, los Marlins firmaron al veterano dominicano Edinson Vólquez y cambiaron a tres prospectos, incluyendo a su compatriota Luis Castillo, por Dan Straily para suplir la rotación.
Stanton se convertiría en el primer JMV de la Liga Nacional de la franquicia la temporada siguiente, y Ozuna también presentó un fuerte caso para el JMV. Strange-Gordon batearía .308 y lideraría las Mayores en robos. Bour empalmó 25 jonrones, mientras que Yelich y Realmuto se combinaron para otros 35 vuelacercas.
Pero los Marlins terminaron segundos en el Este de la L.N. con récord de 77-85, perdiéndose la postemporada por 14ta temporada consecutiva.
“Es simplemente un vacío difícil de llenar, especialmente en Miami”, admitió Mattingly. “No es como si fueras a salir y firmar a tres agentes libres. Tenías que hacerlo a través de un cambio o de alguna manera, o tus muchachos jóvenes tenían que dar un paso al frente y cosas así. Ahí es donde terminas deshaciéndote de algunos chicos jóvenes que son bastante buenos en liga menor que si probablemente te mantienes firme, estarías mucho mejor un año después”.
Koehler agregó: “Todos quieren fingir que podíamos simplemente seguir adelante y jugar, pero estás reemplazando a alguien que nadie esperaba que fuera reemplazado. Todos esperaban que él estuviera allí para siempre”.
Aunque han pasado 10 años, el impacto de Fernández sigue vivo.
Mattingly recordó haber conversado con Fernández sobre su deseo de convertirse en un líder, pero también de que necesitaba hacer un esfuerzo y dar el ejemplo. Un Fernández lloroso terminó desahogando algunos problemas personales con Mattingly.
“Se convierte en un padre hablando con su hijo en lugar de un manager hablando con un jugador, y esa es simplemente esa emoción de él”, relató Mattingly. “Lo que estaba pasando lo llevaba a flor de piel y cosas así. Te hace prestar atención a los muchachos y tratar de entenderlos y lo que está pasando con ellos”.
Bour, quien también perdió a su compañero en los Angelinos, Tyler Skaggs, en el 2019, aprendió la naturaleza fugaz de la vida. Tiene la camiseta de Fernández, su bate y fotos de ese juego de los Mets en su oficina.
“Estando en el desarrollo de jugadores y cerca de peloteros talentosos, pienso en el talento que tenía José”, comentó Bour, quien trabaja para los Cerveceros. “Ves pequeñas chispas de chicos con mucha energía y empiezas a pensar, ‘Oh, este chico tiene un poco de José en él’ o algo así”.
Independientemente de con quién hables de los Marlins del 2016, tres palabras siempre surgen cuando miran atrás a ese momento traumático: “¿Qué hubiera pasado?”
El propietario Jeffrey Loria finalmente acordó un trato para vender el equipo en agosto de 2017. En dos años, Yelich, Stanton, Ramos, Ozuna, Bour y Realmuto habían sido cambiados.
Desde entonces, Yelich se ha convertido en JMV de la L.N. y el rostro de los Cerveceros. Stanton se unió a Aaron Judge en El Bronx y se ha convertido en uno de los jugadores más oportunos en postemporada de todos los tiempos. Mattingly, quien ayudó a los Marlins a romper una larga sequía de playoffs en el 2020, se reunió con Realmuto esta temporada en Filadelfia.
“Después de eso, sabíamos hacia dónde se dirigía todo”, dijo Yelich. “Desearía que hubiéramos podido ver cómo se desarrollaba. Desearía por su familia, obviamente, que no hubiera sucedido, y por las otras vidas que se perdieron. Simplemente una de esas trágicas historias del béisbol”.
La jornada del jueves produjo una auténtica avalancha de clasificaciones. Chicago Cubs, Chicago White Sox, Cleveland Guardians y San Diego Padres aseguraron sus lugares en la postemporada.
Los Cubs consiguieron su boleto en Wrigley Field. Es su segunda clasificación consecutiva a octubre y llega después de una temporada que MLB describe como mucho más complicada de lo que el club esperaba inicialmente.
Los White Sox, por su parte, derrotaron contundentemente 9-1 a Kansas City para asegurar su clasificación. Es especialmente significativa por la transformación que ha experimentado la organización después de atravesar años muy difíciles.
Cleveland también está dentro. Los Guardians consiguieron su tercera clasificación consecutiva a playoffs, manteniendo una de las rachas de consistencia más importantes de la Liga Americana.
Y San Diego completó el grupo. Con su victoria frente a los Dodgers, los Padres aseguraron una plaza en octubre por tercera temporada consecutiva, algo que nunca habían conseguido anteriormente en la historia de la franquicia.
🔥 San Diego completa una remontada enorme y estará en octubre
La clasificación de los Padres merece atención especial porque su temporada parecía seriamente comprometida hace apenas un par de meses. San Diego llegó a estar tres juegos por debajo de .500 a finales de julio y posteriormente atravesó una racha de ocho derrotas consecutivas.
El equipo reaccionó de manera espectacular. Antes de conseguir la clasificación, San Diego había ganado 13 de 14 partidos, convirtiéndose en el conjunto más caliente de MLB durante ese tramo.
La clasificación se produjo contra un rival particularmente significativo: los Los Angeles Dodgers. San Diego ganó 4-2 en Dodger Stadium, garantizando oficialmente su presencia en octubre.
Ahora los Padres acumulan cinco apariciones de postemporada durante las últimas siete temporadas. Para una franquicia que durante sus primeras cinco décadas solamente había llegado cinco veces a playoffs, el cambio resulta considerable.
Pero el mensaje dentro del clubhouse fue claro: clasificarse no representa el objetivo final. San Diego todavía intenta mejorar su posición de siembra antes de comenzar la Serie de Comodines el martes
Los Leones del Escogido comienzan oficialmente este viernes 25 de septiembre sus entrenamientos para la temporada 2026-27 de la LIDOM. Las prácticas se realizan en la academia de los New York Yankees en Boca Chica.
El Escogido entra en esta preparación con una condición que automáticamente aumenta las expectativas: es el bicampeón nacional. Por eso, el objetivo no será simplemente competir por un puesto en el Round Robin, sino construir un equipo capaz de defender nuevamente la corona.
La organización ha estado trabajando durante las últimas semanas en la conformación del roster. Entre los movimientos realizados está la contratación de los lanzadores importados Jackson Rees y Reid VanScoter, dos brazos incorporados específicamente para fortalecer el cuerpo de pitcheo.
Además, LIDOM informa que el Escogido espera contar con Joshua Báez desde el inicio de la temporada. Es un nombre particularmente interesante debido a su juventud, herramientas ofensivas y desarrollo dentro del sistema de ligas menores.
Así que desde hoy comienza realmente la construcción del Escogido 2026-27 sobre el terreno. Las próximas semanas servirán para evaluar jóvenes, importados y jugadores de reserva antes de determinar quiénes integrarán el roster inaugural.
Los Atlanta Falcons consiguieron anoche su primera victoria de la temporada al derrotar de manera contundente 35-14 a los Green Bay Packers en Lambeau Field. Atlanta mejoró a 1-2, mientras Green Bay también quedó con registro de 1-2.
La historia principal fue el regreso de Michael Penix Jr., quien realizó su debut de temporada después de perderse los dos primeros encuentros. Atlanta llegaba al Thursday Night Football con una ofensiva que había tenido enormes dificultades para convertir sus oportunidades en puntos.
Esta vez la situación cambió radicalmente. Los Falcons encontraron producción ofensiva y consiguieron 35 puntos, después de comenzar la campaña con dos derrotas. Para un equipo que llegaba buscando desesperadamente una reacción, hacerlo como visitante y en Lambeau representa un cambio importante respecto a las dos primeras semanas.
Green Bay vivió exactamente la situación contraria. Los Packers venían de conseguir una dramática victoria 20-17 en tiempo extra frente a los Jets, pero su defensa no pudo contener a Atlanta. El resultado fue tan contundente que Matt LaFleur describió posteriormente la derrota como una experiencia “humbling”.
El resultado también modifica el panorama inmediato de ambos equipos. Atlanta evita comenzar 0-3 y ahora dispone de tiempo adicional antes de su próximo encuentro, mientras Green Bay tendrá que analizar cómo un partido que debía servir para fortalecer su comienzo terminó convirtiéndose en una derrota por 21 puntos.