La temporada 2026 de Nick Bosa ha sufrido un nuevo contratiempo.
El edge rusher sufrió una lesión en la pantorrilla durante el entrenamiento de esta semana y se espera que se pierda algunas semanas, según informaron el viernes Ian Rapoport, de NFL Network, y Adam Schefter, de ESPN. Queda por ver si será incluido en la lista de reservas por lesión, añadieron Rapoport y Schefter.
La temporada 2025 de Bosa terminó antes de llegar a octubre debido a una rotura del ligamento cruzado anterior (LCA) que requirió cirugía y puso fin a su campaña a finales de septiembre, iniciándose así un largo proceso de recuperación para volver al campo en 2026. Dicho proceso parecía haber concluido al comenzar el campamento de entrenamiento, pero la irritación y la inflamación en la misma rodilla le obligaron a perderse tiempo durante la preparación de la pretemporada.
Afortunadamente, Bosa pudo regresar a tiempo para la Semana 1, aunque con limitaciones; jugó bajo una restricción de jugadas (pitch count) durante los dos primeros partidos para facilitar su adaptación sin forzar la rodilla demasiado pronto.
Su aparición en el informe de lesiones del equipo esta semana, debido a problemas en la rodilla y a la necesidad de descanso, no resultó sorprendente; sin embargo, la lesión en la pantorrilla supuso un nuevo golpe para la maltrecha línea defensiva de los 49ers.
San Francisco perdió a Alfred Collins por una rotura del tendón rotuliano y a Sam Okuayinonu por una fractura de pie durante las dos primeras semanas de la temporada regular; además, esta semana envió al tackle defensivo CJ West a la lista de reservas lesionados, y ya habían comenzado la temporada sin el edge Mykel Williams, quien también se recupera de una rotura del ligamento cruzado anterior sufrida en 2025. Bosa era uno de los últimos (y mejores) jugadores que quedaban en pie en esta línea defensiva.
Durante las próximas semanas, San Francisco tendrá que encontrar la manera de salir adelante. El edge Romello Height podría participar en el partido del domingo contra Arizona, y los veteranos Ogbo Okoronkwo y Keion White están disponibles para jugar.
Sin embargo, al igual que ocurrió en 2025, los 49ers vuelven a tener una profundidad defensiva sumamente limitada y ya están evaluando qué jugadores irán a la lista de reservas lesionados con opción de regresar. La Semana 3 es demasiado pronto para afrontar estos problemas; los 49ers esperan que Bosa pueda recuperarse rápidamente.
Irlanda del Norte celebró su regreso a la Liga B de la Nations League con una victoria por 1-0 sobre Georgia en Tiflis.
El gol de la victoria, obra de Shea Charles en el minuto 98, otorgó al equipo de Michael O’Neill su primer triunfo en este nivel de la competición; el centrocampista logró marcar al desviar el balón y superar al portero del Liverpool, Giorgi Mamardashvili.
Este tanto agónico llegó poco después de que Pierce, el hermano menor de Shea, detuviera un penalti lanzado por la estrella del Paris Saint-Germain, Khvicha Kvaratskhelia, en la segunda mitad.
El jugador —cedido por el Queens Park Rangers— también frustró las ocasiones de Otar Kiteishvili y Georges Mikautadze con intervenciones clave en la segunda parte, asegurando así que Irlanda del Norte mantuviera su portería a cero en un partido oficial por primera vez desde octubre de 2024.
El equipo visitante competía en esta categoría por primera vez en seis años, tras ascender desde la Liga C en 2024. El encuentro se disputó a puerta cerrada por orden de la UEFA, debido a los incidentes protagonizados por el público durante el partido que Georgia jugó en casa contra Armenia en marzo de 2025.
Sin embargo, posteriormente se decidió permitir la entrada a unos 60 aficionados norirlandeses que habían comprado sus entradas antes de que se anunciaran las sanciones. Más tarde, se comunicó que también podrían asistir miles de escolares georgianos.
Si bien todo ello generó un ambiente peculiar en el estadio Boris Paichadze Dinamo Arena, lo cierto es que el partido tuvo un comienzo lento.
Irlanda del Norte fue ligeramente superior en la primera parte; Shea Charles lamentó no haber aprovechado mejor un cabezazo que se marchó desviado tras un centro de Isaac Price.
Sin embargo, la ocasión más clara de los primeros 45 minutos llegó cuando Trai Hume despejó sobre la línea de gol un cabezazo de Giorgi Kvernadze.
Georgia aumentó considerablemente el ritmo al inicio de una segunda mitad en la que mejoró notablemente; ocho minutos después de la reanudación, Pierce Charles realizó una intervención fantástica tras un pase de Giorgi Chakvetadze —quien había entrado tras el descanso— hacia Mikautadze, que se encontraba desmarcado en el área.
El guardameta norirlandés volvió a cobrar protagonismo diez minutos más tarde, cuando el VAR determinó que Daniel Ballard había agarrado de la camiseta a Luka Lochoshvili dentro del área.
En esta ocasión, el portero de 21 años se lanzó hacia su izquierda para desviar el mal lanzamiento de penalti de Kvaratskhelia.
Por su parte, el portero rival, Mamardashvili, realizó una buena parada para evitar el gol de Shea Charles a corta distancia en el minuto 75, mientras que el centrocampista norirlandés envió otro remate fuera cuando faltaban cinco minutos para el final.
A la cuarta fue la vencida para el centrocampista del Fulham quien, tras haberse mostrado como el jugador más peligroso de su equipo durante todo el encuentro, logró marcar cuando ya se había superado el tiempo añadido de seis minutos anunciado.
La espera por una nueva revisión del VAR aumentó la emoción en los instantes finales, culminando así un inicio inmejorable para Irlanda del Norte en esta serie de cuatro partidos.
El equipo de O’Neill volverá a jugar el lunes por la noche (19:45 BST) en Belfast, enfrentándose a Hungría.
Análisis: Los hermanos Charles brillan en una victoria a domicilio
Al reflexionar sobre la Copa del Mundo del verano pasado, en la que formó parte del Grupo de Estudio Técnico de la FIFA, O’Neill destacó la cantidad de partidos que se decidieron gracias a destellos de genialidad individual.
Si hubo un partido que requirió un momento así, la superestrella del PSG, Kvaratskhelia, era naturalmente el jugador llamado a protagonizarlo. Aunque se movió con libertad buscando espacios, permaneció bastante neutralizado durante la primera mitad.
El jugador de 25 años, nominado al Balón de Oro, cobró mayor protagonismo tras el descanso, pero falló en su intento al lanzar un penalti flojo hacia la portería de Pierce Charles cuando faltaban 25 minutos para el final.
En cambio, fue el futbolista más caro de Irlanda del Norte quien dio un paso al frente para marcar el gol de la victoria; O’Neill calificó su actuación de “colosal”.
El segundo gol internacional del fichaje estival del Fulham —que costó 30 millones de libras— no ganará premios por su estética, pero el jugador de 22 años volvió a ser la figura dominante de su equipo en el centro del campo, además de mostrarse como el jugador con más probabilidades de marcar durante todo el encuentro.
O’Neill también estará satisfecho con el rigor defensivo mostrado por su equipo en líneas generales.
Si bien Pierce Charles realizó dos intervenciones de mérito además de detener el penalti, el hecho de mantener la portería a cero fuera de casa fue mérito de un trío de centrales que nunca antes habían jugado juntos: Daniel Ballard, Ciaron Brown y Tom Atcheson.
Parece inevitable que haya cambios en esa línea defensiva para el partido contra Hungría del lunes, dado que Ballard sufrió una lesión en los minutos finales, pero este ha sido un comienzo especialmente sólido en la campaña de la Liga de Naciones.
MIAMI — Mucho antes de que Jacob Misiorowski y Paul Skenes se convirtieran en atracciones imperdibles de la televisión, existía el cubano José Fernández.
Cada cinco días, el mundo del béisbol generaba gran expectativa en torno al “Día de José”. Había un entusiasmo palpable en el estadio de los Marlins en La Pequeña Habana, que se convirtió en el lugar de moda de la escena deportiva del sur de la Florida.
Desde el momento en que Fernández debutó a los 20 años y 250 días, todos sabían que se trataba de alguien especial.
Era su exuberancia casi infantil, combinada con una naturaleza igualmente competitiva, la rara combinación de alegría de vivir y una clase magistral de pitcheo. Su sonrisa contagiosa y gran personalidad atraían tanto a los aficionados acérrimos del béisbol como a los casuales.
Fernández, quien huyó de Cuba en un bote con su madre cuando era niño, experimentó verdaderas dificultades que hacían que la presión de las Grandes Ligas pareciera fácil en comparación con la vida real. Era el ‘Sueño Americano’ personificado.
“Era una bola de energía”, comentó el excompañero de equipo y actual narrador de Marlins.TV, A.J. Ramos. “Cuando estaba en el clubhouse, lo sabías. Cuando estaba lanzando, lo sabías. Creo que por eso atraía a mucha gente al estadio. Cada vez que estaba en el montículo, traía energía y era entretenido.
“Ese era su superpoder, esa energía, y creo que por eso era tan bueno en el montículo. Porque sí, tenía talento, pero hay mucha gente que tiene talento. Él tenía esta energía simplemente irreal que sentías cuando estaba cerca”.
Hace 10 años este viernes (25 de septiembre del 2016), Fernández, de 24 años, y otras dos personas murieron en un trágico accidente de bote que alteró la historia del béisbol y la franquicia de los Marlins, así como las carreras y perspectivas de vida de quienes lo conocieron.
Ramos recuerda esa fatídica noche de sábado. Después de una victoria sobre los Bravos, Fernández preguntó en el clubhouse si alguien quería salir a American Social, un bar y restaurante popular frente al mar, en su bote. Ramos declinó debido al poco tiempo de descanso para el juego diurno del domingo.
Durante toda la noche, Ramos se sintió inquieto. Finalmente se rindió y entró en la cocina para encontrar que su compañero de apartamento, Giancarlo Stanton, no podía dormir, igual que él.
Horas después, Tom Koehler entró al clubhouse recién salido de la lista de paternidad y rápidamente se dio cuenta de que algo andaba mal. Dentro de la oficina, el dirigente Don Mattingly, el gerente general Michael Hill y el presidente David Samson estaban hablando algo serio.
“Todo el mundo tenía la mirada perdida”, recordó Koehler. “Fue como, ‘Oye, cierra la puerta’. Luego recuerdo que David dijo: ‘Envíale un mensaje a todos los muchachos. Diles que el juego está cancelado. No les digas por qué. Que lleguen aquí lo más rápido que puedan’”.
Ramos se despertó con la noticia a través de su agente. Casi al mismo tiempo, Christian Yelich se enteró y se lo contó a su compañero de apartamento, J.T. Realmuto. Justin Bour descubrió la noticia por el mensaje de texto de Koehler.
Una vez que todos llegaron al parque, se sentaron en silencio formando un círculo dentro del clubhouse y trataron de procesar lo que había sucedido. Samson relató lo que se sabía en ese momento, cómo se desarrollaría el resto del día y qué esperar en el futuro.
El único con experiencia lidiando con algo similar era el veterano Jeff Mathis, cuyo compañero en los Angelinos, Nick Adenhart, falleció en el 2009. El club estaba de repente bajo el microscopio para ver cómo manejaba la situación.
“Simplemente lidias con eso sobre la marcha”, comentó Mattingly. “De verdad no sabes hacia dónde ir después. No sabes qué hacer. No es como si pudieras escribir un guión de lo que vamos a hacer o cualquier otra cosa. Era más bien como escuchar a los muchachos y las cosas que querían hacer. Cualquier cosa que quisieran hacer, yo sentía que estaba bien. Y cualquier cosa que quisiéramos hacer para honrarlo, de la manera que ellos quisieran, sentía que estaba bien”.
La primera tarea fue tomar un autobús para visitar a la madre de Fernández.
“Ahora que soy padre, ni siquiera me lo puedo imaginar”, confesó Ramos. “Sólo recuerdo no saber qué decir, y saber que no había nada que pudieras decirle. Ella estaba en el dugout cada juego, su mayor fanática siempre”.
Los Marlins aprendieron que el mundo no se detiene por una tragedia. Con pocas posibilidades de llegar a la postemporada, los Marlins necesitaban disputar sus últimos seis juegos de la campaña antes de tomar caminos separados.
Aún en estado de shock, la muerte comenzó a sentirse real al día siguiente, cuando los Marlins recibieron a los Mets.
El sombrío encuentro incluyó una interpretación en trompeta de “Take Me Out to the Ball Game”, acompañada de un video montaje de Fernández. Todo el personal en el terreno vestía camisetas negras con el número 16 de Fernández. Cada vez que un jugador salía al terreno para los calentamientos previos al juego, los fans se ponían de pie para aplaudir. Antes del primer lanzamiento, los Marlins se reunieron en el montículo y dejaron mensajes. Los Mets compartieron sus condolencias con sus homólogos.
No hubo música antes del juego ni canciones de presentación para los bateadores. El silencio era ensordecedor hasta que Dee Strange-Gordon hizo creer hasta a los más agnósticos.
Después de imitar la postura de bateo a la derecha de Fernández para el primer lanzamiento del dominicano Bartolo Colón, el primer bateador Strange-Gordon volvió al otro lado de la caja y dos lanzamientos después elevó el pitcheo al segundo piso para su primer jonrón de la temporada y el noveno de su carrera.
Strange-Gordon no pudo contener las lágrimas mientras recorría las bases y cruzaba el plato, cayendo en los brazos de sus compañeros, el quisqueyano Marcell Ozuna y el venezolano Martín Prado, antes de ser consolado dentro de la cueva por el resto del equipo.
La primera tarea fue tomar un autobús para visitar a la madre de Fernández.
“Ahora que soy padre, ni siquiera me lo puedo imaginar”, confesó Ramos. “Sólo recuerdo no saber qué decir, y saber que no había nada que pudieras decirle. Ella estaba en el dugout cada juego, su mayor fanática siempre”.
Los Marlins aprendieron que el mundo no se detiene por una tragedia. Con pocas posibilidades de llegar a la postemporada, los Marlins necesitaban disputar sus últimos seis juegos de la campaña antes de tomar caminos separados.
Aún en estado de shock, la muerte comenzó a sentirse real al día siguiente, cuando los Marlins recibieron a los Mets.
El sombrío encuentro incluyó una interpretación en trompeta de “Take Me Out to the Ball Game”, acompañada de un video montaje de Fernández. Todo el personal en el terreno vestía camisetas negras con el número 16 de Fernández. Cada vez que un jugador salía al terreno para los calentamientos previos al juego, los fans se ponían de pie para aplaudir. Antes del primer lanzamiento, los Marlins se reunieron en el montículo y dejaron mensajes. Los Mets compartieron sus condolencias con sus homólogos.
No hubo música antes del juego ni canciones de presentación para los bateadores. El silencio era ensordecedor hasta que Dee Strange-Gordon hizo creer hasta a los más agnósticos.
Después de imitar la postura de bateo a la derecha de Fernández para el primer lanzamiento del dominicano Bartolo Colón, el primer bateador Strange-Gordon volvió al otro lado de la caja y dos lanzamientos después elevó el pitcheo al segundo piso para su primer jonrón de la temporada y el noveno de su carrera.
Strange-Gordon no pudo contener las lágrimas mientras recorría las bases y cruzaba el plato, cayendo en los brazos de sus compañeros, el quisqueyano Marcell Ozuna y el venezolano Martín Prado, antes de ser consolado dentro de la cueva por el resto del equipo.
Dos días después, los Marlins — vistiendo camisetas blancas con la frase ‘RIP’ (Descansa en paz) y el rostro de Fernández al frente — caminaron junto a su coche fúnebre, que lo transportó desde el parque hasta la iglesia para el funeral. Paredes temporales pegadas en las columnas del estadio permitieron que cualquier persona dejara mensajes de dolor.
Fotos compartidas en las redes sociales mostraron una solitaria nube de lluvia suspendida sobre el estadio. Otras capturaron un arcoíris terminando allí.
Después de su derrota por 5-2 ante los Mets más tarde ese día, los Marlins volaron a Washington para cerrar la temporada — pero no sin antes tener una cena de equipo esa noche que sirvió como una celebración de vida.
“Incluso cuando pienso en ello ahora, todavía vive en mí como una lección para decirle a las personas a tu alrededor que las amas, porque nunca sabes cuándo será la última vez que hables con ellas”, dijo Ramos. “No esperas que eso le pase a una persona como José Fernández”.
El fallecimiento de Fernández tuvo ramificaciones inmediatas en los Marlins.
Con la esperanza de complementar a su núcleo joven de Yelich, Stanton, Strange-Gordon, Realmuto, Bour y Ozuna, los Marlins firmaron al veterano dominicano Edinson Vólquez y cambiaron a tres prospectos, incluyendo a su compatriota Luis Castillo, por Dan Straily para suplir la rotación.
Stanton se convertiría en el primer JMV de la Liga Nacional de la franquicia la temporada siguiente, y Ozuna también presentó un fuerte caso para el JMV. Strange-Gordon batearía .308 y lideraría las Mayores en robos. Bour empalmó 25 jonrones, mientras que Yelich y Realmuto se combinaron para otros 35 vuelacercas.
Pero los Marlins terminaron segundos en el Este de la L.N. con récord de 77-85, perdiéndose la postemporada por 14ta temporada consecutiva.
“Es simplemente un vacío difícil de llenar, especialmente en Miami”, admitió Mattingly. “No es como si fueras a salir y firmar a tres agentes libres. Tenías que hacerlo a través de un cambio o de alguna manera, o tus muchachos jóvenes tenían que dar un paso al frente y cosas así. Ahí es donde terminas deshaciéndote de algunos chicos jóvenes que son bastante buenos en liga menor que si probablemente te mantienes firme, estarías mucho mejor un año después”.
Koehler agregó: “Todos quieren fingir que podíamos simplemente seguir adelante y jugar, pero estás reemplazando a alguien que nadie esperaba que fuera reemplazado. Todos esperaban que él estuviera allí para siempre”.
Aunque han pasado 10 años, el impacto de Fernández sigue vivo.
Mattingly recordó haber conversado con Fernández sobre su deseo de convertirse en un líder, pero también de que necesitaba hacer un esfuerzo y dar el ejemplo. Un Fernández lloroso terminó desahogando algunos problemas personales con Mattingly.
“Se convierte en un padre hablando con su hijo en lugar de un manager hablando con un jugador, y esa es simplemente esa emoción de él”, relató Mattingly. “Lo que estaba pasando lo llevaba a flor de piel y cosas así. Te hace prestar atención a los muchachos y tratar de entenderlos y lo que está pasando con ellos”.
Bour, quien también perdió a su compañero en los Angelinos, Tyler Skaggs, en el 2019, aprendió la naturaleza fugaz de la vida. Tiene la camiseta de Fernández, su bate y fotos de ese juego de los Mets en su oficina.
“Estando en el desarrollo de jugadores y cerca de peloteros talentosos, pienso en el talento que tenía José”, comentó Bour, quien trabaja para los Cerveceros. “Ves pequeñas chispas de chicos con mucha energía y empiezas a pensar, ‘Oh, este chico tiene un poco de José en él’ o algo así”.
Independientemente de con quién hables de los Marlins del 2016, tres palabras siempre surgen cuando miran atrás a ese momento traumático: “¿Qué hubiera pasado?”
El propietario Jeffrey Loria finalmente acordó un trato para vender el equipo en agosto de 2017. En dos años, Yelich, Stanton, Ramos, Ozuna, Bour y Realmuto habían sido cambiados.
Desde entonces, Yelich se ha convertido en JMV de la L.N. y el rostro de los Cerveceros. Stanton se unió a Aaron Judge en El Bronx y se ha convertido en uno de los jugadores más oportunos en postemporada de todos los tiempos. Mattingly, quien ayudó a los Marlins a romper una larga sequía de playoffs en el 2020, se reunió con Realmuto esta temporada en Filadelfia.
“Después de eso, sabíamos hacia dónde se dirigía todo”, dijo Yelich. “Desearía que hubiéramos podido ver cómo se desarrollaba. Desearía por su familia, obviamente, que no hubiera sucedido, y por las otras vidas que se perdieron. Simplemente una de esas trágicas historias del béisbol”.
BOCA CHICA.- Un total de 35 jugadores se reportaron al primer día de entrenamientos de los bicampeones nacionales Leones del Escogido, que se realizó este viernes en la academia de los Yankees de Nueva York.
La primera práctica fue liderada por el mánager Ramón Santiago, y entre el grupo de peloteros resaltaron los lanzadores Víctor Santos, Radhamés Liz, Aneurys Zabala y Dinelson Lamet, además del jardinero Carlos Jiménez y los infielders Iván Castillo y Luis De los Santos.
Asimismo, también se presentó José Mejía, jugador del cuadro que fue seleccionado en la segunda ronda del Sorteo de Novatos 2026, además del derecho Mauricio Estrella, pick de quinta ronda.
A continuación los escogidistas que se presentaron este viernes a la convocatoria escarlata:
Santiago.- Un jugador candidato a resurgir en el béisbol dominicano es el talentoso jardinero e inicialista Anthony García, quien entiende que no ha rendido a la altura de las expectativas con el equipo de las Águilas Cibaeñas.
“Quiero reivindicarme, por eso estoy temprano en los entrenamientos: para estar en forma física y mentalmente para la próxima temporada”, expresa el corpulento pelotero de 26 años, con 6 ‘6 ” de estatura y 205 libras.
García, bateador de ambas manos y quien fue firmado originalmente por los Yankees de Nueva York en 2018, confía en que este año podrá aprovechar todas las oportunidades que reciba en el conjunto cibaeño.
Confiesa que su meta, después de cumplir con las Águilas, es regresar al béisbol japonés, donde militó hace un par de años con los Leones de Seibu durante dos temporadas.
“Este año tuve mi mejor temporada en las Menores; por eso vengo preparado para aportar al equipo de las Águilas y buscar algo que añoro: mi sueño es volver a la liga japonesa”, confesó.
El nativo de Samaná permaneció por cinco campañas en las ligas menores de los Yankees, donde conectó 46 cuadrangulares antes de su experiencia en el Lejano Oriente.
En la pelota nipona, durante dos temporadas (2024 y 2025), bateó para .204 con nueve jonrones y 32 vueltas remolcadas en 106 partidos.
Actualmente viene de una gran actuación en una liga independiente, la American Association of Professional Baseball, donde bateó para un promedio de .311, pegando 18 jonrones, 15 dobles y 75 vueltas remolcadas en 57 partidos.
Jugando para el equipo Lake Country DockHounds, agregó una línea ofensiva de .439 de OBP, .641 de slugging y 1.081 de OPS. “Esa ha sido mi mejor temporada y espero seguir el ritmo aquí con las Águilas”.
Esta será su tercera campaña con las Águilas en la pelota otoño-invernal criolla. Su mejor desempeño en LIDOM fue en la temporada 2024-25, cuando despachó tres cuadrangulares con nueve impulsadas y .256 de promedio.
NUEVA YORK – Arropado profundamente dentro de una sudadera con capucha, Cam Schlittlerse desplazaba por el clubhouse de los Yankees a primeras horas de la tarde del jueves, con una tableta de video afianzada en su mano derecha. Lucía la expresión firme de alguien enfocado en el futuro, no del todo listo para celebrar el final de una campaña con calibre de Premio Cy Young.
Sin embargo, este es un momento tan bueno como cualquier otro para apreciar el panorama. Schlittler le puso los toques finales a sus estadísticas con tres sólidas entradas en la victoria de Nueva York por 6-4 sobre los Rays, terminando con efectividad de 1.95 para ganarse un lugar entre los mejores rendimientos en una sola temporada en la historia de los Yankees.
Solo Spud Chandler (1.64 en 1943) y Ron Guidry (1.74 in 1978) han registrado una mejor efectividad en la historia de la franquicia que Schlittler, quien permitió dos carreras (una limpia) y tres hits a lo largo de tres episodios.
La efectividad de 1.95 de Schlittler es la mejor en la Liga Americana desde que Justin Verlander registró efectividad de 1.75 por los Astros en el 2022.
Los Bombarderos mantuvieron la cuenta de pitcheos de Schlittler a 70 en su 33ra presentación y última de la campaña regular, preparando al diestro para una asignación como abridor en la Serie del Comodín de la Liga Americana.
Aunque algunos anticipaban que fuera una certeza que el favorito al Cy Young abriera el Juego 1, el club de Nueva York está contemplando la idea de que Schlittler en vez lance en el Juego 2. El zurdo Max Fried está recibiendo una fuerte consideración para la asignación del primer compromiso, según el coach de pitcheo Matt Blake.
Schlittler ponchó a cinco bateadores de los Rays, terminando la temporada regular con 239 ponches. Eso lo empata con Jack Chesbro (239 en 1904) en la cuarta mayor cantidad para un jugador de los Yankees en una misma temporada; solo Gerrit Cole (257 en el 2022, 243 en el 2021) y Guidry (248 en 1978) han conseguido más.
Considerado hombro a hombro con Dylan Cease de los Azulejos durante gran parte de la campaña en el debate del Cy Young, Schlittler se apartó con un sólido cierre. Registró efectividad de 1.17 (10 carreras, siete limpias) en sus últimas nueve aperturas, a lo largo de 54 episodios.
Schlittler permitió apenas 27 imparables y 18 boletos a lo largo de ese trecho, que se remonta al 9 de agosto contra Atlanta, ponchando a 68. Se convertiría en el séptimo jugador de los Yankees en ganar el Premio Cy Young y el primero desde Cole en el 2023.
La jornada del jueves produjo una auténtica avalancha de clasificaciones. Chicago Cubs, Chicago White Sox, Cleveland Guardians y San Diego Padres aseguraron sus lugares en la postemporada.
Los Cubs consiguieron su boleto en Wrigley Field. Es su segunda clasificación consecutiva a octubre y llega después de una temporada que MLB describe como mucho más complicada de lo que el club esperaba inicialmente.
Los White Sox, por su parte, derrotaron contundentemente 9-1 a Kansas City para asegurar su clasificación. Es especialmente significativa por la transformación que ha experimentado la organización después de atravesar años muy difíciles.
Cleveland también está dentro. Los Guardians consiguieron su tercera clasificación consecutiva a playoffs, manteniendo una de las rachas de consistencia más importantes de la Liga Americana.
Y San Diego completó el grupo. Con su victoria frente a los Dodgers, los Padres aseguraron una plaza en octubre por tercera temporada consecutiva, algo que nunca habían conseguido anteriormente en la historia de la franquicia.
🔥 San Diego completa una remontada enorme y estará en octubre
La clasificación de los Padres merece atención especial porque su temporada parecía seriamente comprometida hace apenas un par de meses. San Diego llegó a estar tres juegos por debajo de .500 a finales de julio y posteriormente atravesó una racha de ocho derrotas consecutivas.
El equipo reaccionó de manera espectacular. Antes de conseguir la clasificación, San Diego había ganado 13 de 14 partidos, convirtiéndose en el conjunto más caliente de MLB durante ese tramo.
La clasificación se produjo contra un rival particularmente significativo: los Los Angeles Dodgers. San Diego ganó 4-2 en Dodger Stadium, garantizando oficialmente su presencia en octubre.
Ahora los Padres acumulan cinco apariciones de postemporada durante las últimas siete temporadas. Para una franquicia que durante sus primeras cinco décadas solamente había llegado cinco veces a playoffs, el cambio resulta considerable.
Pero el mensaje dentro del clubhouse fue claro: clasificarse no representa el objetivo final. San Diego todavía intenta mejorar su posición de siembra antes de comenzar la Serie de Comodines el martes
Los Milwaukee Brewers alcanzaron anoche una cifra que jamás habían conseguido en la historia de la franquicia: 100 victorias en una temporada. Lo hicieron derrotando 5-1 a Philadelphia, cerrando de manera espectacular su último viaje de la campaña regular.
La victoria tuvo todavía más valor porque Milwaukee aseguró oficialmente el mejor récord de toda MLB. Eso significa que los Brewers tendrán ventaja de local durante todo su recorrido de postemporada, incluyendo una eventual Serie Mundial.
Milwaukee ya había roto previamente su récord de victorias durante la barrida frente a Baltimore. Ahora el club cruza por primera vez la barrera de los 100 triunfos y termina una temporada regular histórica para la organización.
También está garantizado el descanso de primera ronda. En lugar de disputar una Serie de Comodines al mejor de tres, Milwaukee avanzará directamente a la Serie Divisional de la Liga Nacional.
Para dimensionarlo: Milwaukee comenzó este último viaje asegurando la División Central en Pittsburgh, luego barrió a Baltimore para romper el récord de la franquicia y finalmente llegó a Philadelphia para asegurar tanto el bye como la victoria número 100. Es uno de los grandes acontecimientos de este cierre de temporada.
En México, los Charros de Jalisco ya presentaron oficialmente su proyecto para la temporada 2026-27 de la Liga Mexicana del Pacífico. Y el objetivo declarado es ambicioso: conseguir el tricampeonato.
Charros conquistó el campeonato en enero y llega a la nueva temporada como bicampeón de la LMP. La organización aspira ahora a conseguir su quinto campeonato histórico y tercero consecutivo.
Pero existe otro objetivo. Jalisco quiere volver a representar a México en la Serie del Caribe 2027, que se disputará en Hermosillo, y defender allí el campeonato obtenido en febrero.
La situación coloca automáticamente a Charros como uno de los equipos centrales para seguir durante la temporada mexicana. Intentar conseguir tres campeonatos consecutivos significa que cada rival llegará especialmente motivado cuando enfrente al campeón.
La LMP está actualmente en plena fase de preparación y partidos de exhibición. La temporada 2026-27 está cada vez más cerca, por lo que durante las próximas semanas aumentará considerablemente el movimiento de rosters.
Una noticia importante fuera del terreno es que la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana está preparando novedades tecnológicas para la temporada 2026-27. El presidente de LIDOM, Vitelio Mejía, habló de las nuevas herramientas que serán incorporadas al torneo.
La modernización tecnológica resulta cada vez más importante en las ligas profesionales. No solamente afecta la experiencia del público, sino también estadísticas, información de jugadores, operaciones y diferentes elementos relacionados con la cobertura del campeonato.
Esto es particularmente relevante para medios como Pio Deportes porque una mayor disponibilidad de información oficial permite producir análisis, gráficas y comparaciones estadísticas más completas durante las transmisiones.
También existe un interés creciente alrededor de la propia base histórica de datos de LIDOM. Precisamente hoy se publicó una discusión relacionada con el registro histórico del nombre de Jesús Sánchez dentro de los archivos estadísticos de la liga.
La temporada 2026-27, por tanto, no solamente llegará con cambios en los rosters. También veremos modificaciones en la manera en que se organiza, presenta y utiliza la información producida por el campeonato dominicano.