Aston Martin afrontará uno de los mayores desafíos técnicos de la temporada durante el Gran Premio de México, debido a las exigencias que presenta la elevada altitud del Autódromo Hermanos Rodríguez. La escudería británica tendrá que evaluar el rendimiento de su unidad de potencia Honda en condiciones que afectan directamente la refrigeración y el funcionamiento del turbocompresor.
El circuito mexicano se encuentra aproximadamente a 2,200 metros sobre el nivel del mar. A esa altura, la menor densidad del aire obliga a los sistemas de sobrealimentación a realizar un esfuerzo adicional para mantener el rendimiento del motor.
La situación representa un desafío particular para Honda, que ha trabajado durante la temporada para mejorar la fiabilidad de su unidad de potencia. La reglamentación de 2026 eliminó el sistema MGU-H, modificando las características de funcionamiento de los motores híbridos.
Fernando Alonso ya había experimentado dificultades relacionadas con la respuesta de la unidad de potencia durante el Gran Premio de Singapur, mientras que Lance Stroll necesitó sustituir componentes durante el fin de semana de Austin.
Aston Martin evaluará las modificaciones preparadas por Honda durante las sesiones de entrenamiento. El objetivo será mejorar el rendimiento y evitar problemas mecánicos en un circuito donde las largas rectas y las condiciones ambientales pueden afectar considerablemente la competitividad del monoplaza.

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