La gran incógnita de Toronto: ¿qué ha impedido a los Azulejos encontrar su mejor versión?

Written by

in

Los Azulejos necesitan un milagro y, a menos que lo consigan, pasaremos los próximos meses analizando una de las temporadas más decepcionantes en la historia de la franquicia.

Las expectativas de llegar a la Serie Mundial se han desplomado hasta convertirse en una lucha por el tercer puesto del Comodín de la Liga Americana, y los Azulejos llegan a sus últimos seis juegos a 3.0 de distancia de los Medias Blancas.

Una docena de cifras diferentes podrían ayudarnos a poner en contexto esta campaña de los Azulejos, desde la peor campaña de la carrera del dominicano Vladimir Guerrero Jr. en prácticamente todos los aspectos hasta una lista de lesionados repleta y una ofensiva poco productiva. Sin embargo, hay un número que resume todo esto: Cuatro.

La racha ganadora más larga de los Azulejos en el 2026 es de apenas cuatro victorias, algo que lograron dos veces en mayo y una vez a principios de septiembre. Eso los iguala con los Rockies, Angelinos, Mellizos, Mets y Nacionales por la máxima racha de victorias más corta de Grandes Ligas esta temporada, y no es precisamente la compañía en la que uno quiere estar. Ninguno de esos seis equipos ocupa actualmente un puesto de postemporada, a la vez que varios están muy lejos de conseguirlo.

Al repasar la historia de la franquicia, los Azulejos han tenido una sola campaña en la que su racha máxima de victorias haya sido inferior a cuatro juegos. Fue en 1977, el año inaugural del club, cuando Toronto armó un equipo de expansión para jugar en el Exhibition Stadium, a las orillas del Lago Ontario.

A menos que formes parte de la verdadera élite de esta liga, junto con los Dodgers, Cerveceros y Rays, las temporadas se definen por las rachas. Los Azulejos del 2025 hilvanaron 10 victorias consecutivas entre finales de junio y principios de julio, una seguidilla que definió su campaña e incluyó barridas sobre los Yankees y los Angelinos. Eso los impulsó de 44-38, apenas asomándose a la lucha entre los contendientes, a 54-38, convirtiéndolos de repente en una potencia que puso sobre aviso al resto de la liga.

Este año, no ha habido ninguna racha, ningún gran impulso que defina la temporada. De hecho, ha sido una campaña difícil de definir, carente de una identidad clara, y ahora incluso sobresalientes actuaciones individuales, como las de Dylan Cease o Louis Varland, podrían terminar perdiéndose entre los escombros.

Motivo 1: Una rotación en ruinas

Es difícil ganar cinco juegos consecutivos cuando rara vez puedes utilizar a los mismos cinco lanzadores abridores de manera seguida.

Es fácil perder de vista las lesiones del pitcheo de los Azulejos en medio de las noticias día a día, pero cuando uno toma distancia y hace un recuento, el panorama resulta impactante. Muchos de estos lanzadores, de haber estado saludables, podrían haber aportado durante la recta final.

Los Azulejos han estado sin el puertorriqueño José Berríos (cirugía Tommy John), Bowden Francis (cirugía Tommy John) y Cody Ponce (ligamento cruzado anterior). Francis es, de hecho, un buen ejemplo, porque aunque no estaba proyectado para empezar la temporada en la rotación de los Azulejos, es exactamente el tipo de abridor con opciones de liga menor que aporta profundidad y que podría haber realizado más de 20 aperturas.

Además, han pasado distintos tramos de la campaña sin Max Scherzer, Shane Bieber, Trey Yesavage, Patrick Corbin e incluso Cease durante un par de semanas. Jake Bloss, uno de sus principales prospectos de pitcheo que venía avanzando en su regreso de una cirugía Tommy John, está en la lista de lesionados desde agosto. Prácticamente todos los que pudieron haber tenido una oportunidad de cubrir una ausencia terminaron cayendo en el mismo pozo, una lesión detrás de otra.

Sí, todos los equipos tienen que lidiar con esto, pero la seguimiento de lesiones de los Azulejos ha sido particularmente cruel. Cuando cada cuatro o cinco días tienes un juego del bullpen o alguna variante de un lanzador encargado de cubrir varias entradas, resulta muy difícil encadenar una racha de victorias.

Motivo 2: Una ofensiva sin explosividad

¿Lo más evidente? Los Azulejos tienen la segunda ofensiva con menos carreras anotadas en toda la Gran Carpa, algo que obviamente no ayuda a construir rachas ganadoras.

Los Azulejos han anotado 10 carreras o más apenas siete veces, algo que consiguieron en 17 ocasiones la temporada pasada. Aquel equipo del 2025 ganó algunos duelos de batazos grandes y marcadores estilo 11-9, 12-9 y 13-9. En cada uno de esos días, al menos un lanzador tuvo una pésima jornada, pero una ofensiva explosiva logró ocultarlo y todos olvidamos rápidamente quién había estado en la lomita para empezar el partido.

Este año, no ha habido manera de ocultarlo, maquillarlo ni compensarlo. Cuando un abridor de los Azulejos ha tenido un mal día, el equipo ha tenido que cargar con las consecuencias.

Esto también ha sido particularmente difícil para el bullpen. Varland ha sido uno de los mejores relevistas del béisbol esta campaña, élite bajo cualquier métrica, pero cualquier tropiezo de Varland, Braydon Fisher, Tyler Rogers o los relevistas intermedios ha cambiado el rumbo de los juegos. Esta ofensiva sólo le ha entregado a su bullpen situaciones cerradas y de mucha presión.

Y así han llegado los Azulejos hasta aquí, al final de una temporada apretada y estresante que nunca tuvo una verdadera racha ganadora.

Fuente: MLB.COM

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *