Washington volvió a imponerse a Cincinnati y cerró una serie perfecta de tres partidos, mientras cuatro lanzadores se combinaron para limitar a los Rojos a cuatro imparables.
WASHINGTON.— Los Nacionales de Washington completaron este domingo una barrida de tres partidos sobre los Rojos de Cincinnati al imponerse en el último encuentro de la serie, impulsados por una sólida actuación de su cuerpo monticular y una ofensiva encabezada por Abimelec Ortiz. El triunfo representa otro paso importante para Washington en medio de la lucha por un puesto en los playoffs de la Liga Nacional.
Ortiz fue una de las figuras principales del encuentro al conectar dos imparables, incluyendo un cuadrangular, mientras los Nacionales encontraron la manera de producir lo suficiente para respaldar a sus lanzadores. El conjunto capitalino llegó a la serie después de una complicada gira, pero aprovechó su regreso a casa para cambiar la dinámica y quedarse con los tres compromisos frente a Cincinnati.
El pitcheo de Washington fue determinante para completar la barrida. Cuatro lanzadores se combinaron para permitir solamente cuatro hits a la ofensiva de los Rojos, limitando las oportunidades de Cincinnati y manteniendo el control del partido durante buena parte de la jornada.
La serie también tuvo importancia directa en la carrera por los puestos de postemporada. Washington había llegado a la jornada después de tomar los dos primeros partidos ante Cincinnati y avanzar por delante de los Rojos en la carrera por uno de los comodines de la Liga Nacional. La barrida, por tanto, tuvo un valor adicional al tratarse de un rival que compite por objetivos similares.
Con la victoria, los Nacionales cerraron un fin de semana perfecto frente a Cincinnati y reforzaron su posición en una carrera por los playoffs que promete mantenerse cerrada durante las próximas semanas. Para los Rojos, en cambio, la serie dejó tres derrotas consecutivas y un duro golpe en un momento clave de la temporada.

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